El mercado interno de manzanas en Argentina comenzó 2026 con indicadores sólidos, con precios promedio en góndola que se mantienen en niveles históricamente altos y una demanda selectiva pero consistente.
Según datos de febrero, el precio promedio del kilo de manzana alcanzó 4.651 pesos, lo que supone una caída mensual del 2,2%. No obstante, en términos interanuales, la fruta registra un incremento del 97%, muy por encima de la inflación del mismo período, que se ubicó en 33%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En dólares, el precio promedio de la manzana se situó en 3,27 por kilo, uno de los valores más altos para un mes de febrero en la última década, apenas por debajo del récord registrado en enero de 2023. Los analistas destacan que esta cotización refleja tanto la calidad de la fruta como la oferta limitada en el mercado.
La estacionalidad y la menor producción prevista para la campaña 2026 son determinantes en la dinámica actual. En particular, se espera una reducción de entre 30% y 40% en la oferta de manzanas rojas, el segmento más consumido, lo que refuerza los precios y fortalece el poder de negociación de los productores con fruta de alta calidad.
Además, la buena presentación, color uniforme y calibre adecuado de la fruta contribuye a que el consumidor esté dispuesto a pagar más, lo que potencia la valorización de los lotes premium. Por su parte, la competencia con frutas sustitutas —como peras, bananas y cítricos— sigue siendo un factor a tener en cuenta, aunque por ahora no limita significativamente la cotización de la manzana.
Las importaciones de manzanas desde Chile representan entre el 1% y el 3% del total del mercado interno, un volumen marginal que hasta ahora no afecta la dinámica de precios locales. Sin embargo, los operadores advierten que, si los valores continúan elevados, podrían registrarse envíos puntuales desde el país vecino.
Los registros preliminares del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) muestran una tendencia alcista en marzo. Los precios máximos subieron un 41% interanual, los mínimos un 64% y el promedio general aumentó aproximadamente 43%. Esto sugiere que la firmeza del mercado observada en los primeros meses del año podría mantenerse.
Especialistas destacan que, aunque el inicio de 2026 es favorable, la evolución del mercado dependerá de múltiples factores: la llegada de la nueva cosecha, el comportamiento del consumo interno, la evolución económica y la oferta internacional. Por el momento, el panorama para productores y empresarios es positivo, con oportunidades para capitalizar la alta demanda y los precios récord en la cadena frutícola.
Fuente: masp.lmneuquen.com