La empresa Viveros Nurfruits, especializada en la producción de plantas frutales y con sede en la pedanía de Barranda, en Caravaca de la Cruz, ha solicitado la declaración de concurso de acreedores tras entrar en una situación de insolvencia.
Fundada en 2013, la compañía cuenta con una plantilla superior a 60 trabajadores y una capacidad productiva que alcanza los tres millones de plantas al año. Sin embargo, el desequilibrio entre su volumen de negocio y su nivel de endeudamiento ha desembocado en esta decisión, con una deuda acumulada de 3,8 millones de euros frente a una facturación de 4,4 millones registrada en 2022, último ejercicio con cuentas depositadas.
El procedimiento, de carácter voluntario, se tramita en el antiguo Juzgado de lo Mercantil n.º 2 de Murcia, cuyo titular ha designado como administrador concursal a la firma Pronaudit Auditores, que será la encargada de supervisar el proceso.
La actividad de la empresa se articula en torno a unas instalaciones que abarcan varias fincas en propiedad, además de la gestión de unas 3.500 hectáreas de cultivo. En total, el activo incluye ocho fincas propias que podrían formar parte de una eventual liquidación, junto con una flota de 18 vehículos vinculados a la operativa del negocio.
En cuanto a su especialización productiva, Viveros Nurfruits ha centrado buena parte de su actividad en el granado, aunque también trabaja con otras especies como el almendro, la higuera y distintos frutales de hueso, entre ellos el albaricoquero, el melocotón y el paraguayo.
Fuente: elnuevodigitalmurcia.es