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España: Se desploman las exportaciones de la Lechuga Medina

La ‘crisis del pepino’ ha hecho mella en las exportaciones de los productos hortofrutícolas del país. La lechuga de Medina de Pomar también ha sufrido este revés tal y como aseguró el director técnico de la marca de garantía de Fanega, José Ignacio Velasco: «este año no ha sido una buena campaña por toda la crisis del pepino pues al final se han convertido en un varapalo para la exportación y mucha lechuga que era para enviar se ha quedado en el mercado nacional y ha hundido los precios, entonces no se han cumplido las expectativas de ventas que se tenían al principio de campaña» que comenzó en marzo de 2011.

Durante este periodo de tiempo hasta fecha de hoy se han cultivado más de cinco millones de lechugas -el 75% al aire libre y el resto en invernaderos- y se han comercializado más de dos millones y medio de ellas de las que 700.000 han salido con la etiqueta de la marca de garantía, unos datos que arrojan la floja campaña de este producto alimenticio.

Esta hortaliza corresponde a una variedad de lechuga ‘Batavia’ debido al clima y el suelo donde se cultiva. Crujiente y fresca son algunos de los adjetivos que la describen ya que, según Velasco, «en los meses calurosos no se produce una lechuga con tanta calidad en toda la Península porque aquí, aunque haga calor durante todo el día, por la noche hace bastante freco y es esa diferencia de temperaturas entre el día y la noche en verano la que da la calidad a la lechuga».

Para llegar a ser una marca de garantía, este género tiene que pasar unos controles muy exhaustivos. «Primero hay que presentar un poco esas características que la diferencian, justificarla técnicamente y es la Junta de Castilla y León, la que una vez estudiada toda esa documentación dice que merece la marca de calidad o no y luego lo que obliga esa marca de calidad tiene que tener un reglamento de uso, una serie de condiciones tanto para los agricultores como para los envasadores y una serie de controles sobre el producto y todos esos controles tanto sobre los de campo como los de almacén, como de calidad del producto tienen que ser realizados anualmente en distintos momentos del cultivo y además están auditados por una empresa certificadora externa -en este caso SQA-», matiza el director técnico.
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Fuente: El Correo de Burgos
Fecha de publicación:

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