Los salarios más bajos siguen siendo una ventaja considerable para producir en Polonia. Derreck Bac, del Grupo Springfresh, afirma que los costes laborales en ese país siguen siendo aproximadamente un tercio de los de los Países Bajos. "Durante mucho tiempo se pensó que esas diferencias se reducirían, pero no ha sido así", apunta Derreck. Según él, las diferencias salariales regionales persisten. "Eso significa que podemos hacer manualmente los procesos que requieren mucha mano de obra y, por tanto, poner en marcha nuestro negocio con flexibilidad".
© SpringFresh
Aumentar el volumen de ventas
Este enfoque práctico tiene ventajas estratégicas. "Al principio podemos procesar manualmente nuevos productos y aumentar así el volumen de ventas", explica Derreck. Algunos ejemplos son la calabaza butternut y las batatas, que se han incorporado recientemente a la gama de productos de esta empresa holandesa. Una vez que esto tenga éxito, se proseguirá con la automatización. "Con las cebollas, empezamos con trabajo manual, luego pasamos a la automatización total, incluida la clasificación óptica". La empresa trabaja para automatizar aún más otros grupos de productos y aprovecha mejor los flujos de residuos.
© SpringFresh
Las cebollas troceadas son el producto más vendido de Springfresh
Asociaciones a largo plazo
Springfresh suministra fruta y verdura procesada a clientes de toda Europa, utilizando su propio transporte para llegar a destinos como Alemania, Escandinavia, Países Bajos y Bélgica. La mayor parte de la materia prima procede de los Países Bajos, complementada con suministros de otros países europeos. "Trabajamos con proveedores fijos para todas las verduras", añade Derreck.
"Hay que tener colaboraciones a largo plazo para garantizar el volumen y la calidad, sobre todo en años difíciles". Conseguir materias primas de alta calidad sigue siendo un reto. "Este año ha sido más fácil, pero eso puede cambiar rápidamente. Por ejemplo, las heladas destruyeron parte de la cosecha polaca de cebollas", dice Bac, y añade que el sector exige una flexibilidad constante. "Pueden surgir problemas todos los días".
© SpringFresh
Springfresh pronto añadirá la calabaza butternut a su gama de productos.
Vida útil
La calidad de la materia prima es vital para el producto final. "Tenemos estándares más altos de lo que algunos creen. Sin buenas materias primas, no hay vida útil", señala Derreck. Por eso Springfresh invierte mucho en una cadena de frío cerrada y en el conocimiento del producto por parte de los empleados. "Hemos avanzado mucho formando mejor a nuestros trabajadores. Saben exactamente cómo manipular los productos".
Presión en el mercado
© SpringFresh
El mercado europeo de frutas y verduras de conveniencia sigue creciendo, pero, según Derreck, también está bajo presión. "Muchas instalaciones de procesado están pasando apuros", asegura. El aumento de los costes se traduce en precios más altos, lo que hace que los consumidores sean más críticos. "Parece que hemos llegado a un límite".
Ampliación del mercado local
Con todo, Derreck no pierde el optimismo. Junto con las exportaciones, el mercado polaco también se está expandiendo. "Muchos de nuestros productos son básicos de cocina, y la demanda local está aumentando", explica. Esa combinación de oportunidades de exportación y un mercado local fuerte es prometedora. "Aunque la exportación se complique, seguimos teniendo muchas oportunidades de venta".
Visión de futuro
La estrategia de Springfresh sigue centrada en la flexibilidad: empezar con trabajo manual, escalar a la automatización y dar prioridad a las asociaciones sólidas. "El mercado sigue siendo dinámico. Pero combinando ventajas de costes, innovación y colaboración, podemos seguir creciendo", concluye Bac. (MW)
Para más información:
Grupo SpringFresh
Lipowo 27
69-200 Sulecin
Tel.: +48-957599258
[email protected]
www.springfresh.eu