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Un estudio en Córdoba (Argentina) analiza cómo mejorar el rendimiento del ajo elefante

El ajo elefante (Allium ampeloprasum var. ampeloprasum) empieza a despertar interés no solo por sus cualidades culinarias, sino también por su potencial productivo. En ese marco, el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) llevó adelante durante la campaña 2025/26 un ensayo experimental para evaluar variables clave del cultivo.

En esta institución se mantiene desde el año 2000 un banco de germoplasma de ajo común, bajo la responsabilidad del ingeniero agrónomo (Ms. Sci.) Gabriel Ávila, junto a las ingenieras agrónomas Florencia Menduni y Victoria Beccaria. El ajo elefante fue incorporado en 2016 y, desde entonces, forma parte de las líneas de trabajo del equipo.

El ensayo se desarrolló en el Área Experimental del Campo Escuela con el objetivo de analizar el efecto de la fecha de siembra y del tamaño del diente utilizado como "semilla" sobre el rendimiento del cultivo. Se compararon dos fechas de implantación: 29 de marzo y 25 de abril de 2025.

Además, se clasificaron los dientes en tres categorías según su peso: pequeños, medianos y grandes. Las parcelas experimentales consistieron en surcos de tres metros de longitud, con 20 dientes distribuidos a 14 centímetros entre sí y una distancia de 52 centímetros entre surcos. El diseño fue en parcelas divididas, con tres repeticiones, asignando la fecha de siembra a la parcela principal y el tamaño del diente a las subparcelas.

El cultivo recibió riego por surco y una fertilización equivalente a 104 kilos de nitrógeno por hectárea. La cosecha se realizó de manera escalonada entre el 2 y el 11 de diciembre de 2025.

Entre las variables evaluadas se incluyeron el número de bulbillos por bulbo, el peso del bulbillo, el peso total del bulbo y el número de dientes por bulbo. Los datos fueron analizados mediante modelos lineales generales y mixtos utilizando el software estadístico Infostat.

Los resultados mostraron que el retraso en la fecha de siembra tuvo un efecto negativo sobre la mayoría de las variables productivas analizadas. En particular, se observó una disminución en el número de bulbillos por bulbo, en el peso del bulbo y en la cantidad de dientes cuando la implantación se realizó más tarde.

Asimismo, se detectó una interacción significativa entre el tamaño del diente sembrado y la fecha de siembra. La utilización de dientes grandes como material inicial produjo bulbos más pesados y con mayor número de dientes, especialmente cuando la siembra fue temprana. En cambio, en el caso de dientes pequeños, el mayor peso de los dientes cosechados se registró con la siembra tardía, mientras que en los medianos la fecha no generó diferencias significativas.

No obstante, el estudio advierte un aspecto práctico relevante: aunque sembrar dientes grandes mejora el rendimiento, la proporción de dientes grandes obtenidos en la cosecha es menor que la de medianos y pequeños, lo que puede dificultar la disponibilidad de material de mayor calibre para campañas futuras.

Los resultados preliminares aportan información técnica de interés para productores que evalúan incorporar este cultivo como alternativa productiva.

Fuente: infocampo.com.ar

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