El mercado hortícola brasileño vuelve a ofrecer señales favorables para los productores argentinos de cebolla. En la última semana, los precios han repuntado con fuerza en regiones clave del noreste del país, como Irecê y el Valle del São Francisco, impulsados por una menor disponibilidad de producto y problemas de calidad. Este contexto tiene un impacto directo en Argentina, cuyo sector cebollero depende en gran medida de las exportaciones hacia Brasil.
Entre el 30 de marzo y el 2 de abril, las cotizaciones registraron incrementos significativos. En Irecê, el saco de 20 kilos de cebolla amarilla híbrida alcanzó los 67,50 reales (unos 13,1 dólares), lo que supone un aumento del 35%. En el Valle del São Francisco, el mismo formato se situó en 59,75 reales (alrededor de 11,6 dólares), con una subida del 17,2%. La tendencia alcista podría mantenerse en las próximas semanas.
Detrás de esta evolución se encuentra, principalmente, una reducción de la oferta regional. Las lluvias registradas entre febrero y marzo afectaron tanto al volumen como a la calidad de la producción, elevando los descartes y reduciendo la disponibilidad de cebolla comercializable.
A ello se suma el efecto arrastre de los precios en el sur de Brasil, que ha terminado de presionar al alza los mercados del noreste.
En paralelo, ya han comenzado las siembras para la campaña de 2026. En Irecê, el avance es más ágil que en el Valle del São Francisco, donde las precipitaciones han provocado mayores retrasos. En cualquier caso, estos cultivos tardarán en llegar al mercado, por lo que la escasez persistirá a corto plazo.
Mientras tanto, el abastecimiento se apoya en envíos desde el sur del país, aunque no logran cubrir completamente el déficit, manteniendo los precios elevados.
Este escenario abre una oportunidad clara para Argentina, uno de los principales proveedores de cebolla del mercado brasileño. La subida de precios mejora las condiciones para aumentar los envíos y reforzar su presencia en este destino.
La producción argentina, concentrada en el sur de la provincia de Buenos Aires, así como en Río Negro y en menor medida en Mendoza, cuenta con ventajas en términos de calidad y disponibilidad. Además, la proximidad geográfica facilita una logística ágil, clave para responder a situaciones de escasez en Brasil.
El actual contexto no solo favorece los márgenes de exportación, sino que también podría impulsar una mayor planificación productiva en futuras campañas, consolidando a Brasil como mercado estratégico.
Pese al escenario favorable, persisten algunos condicionantes. La variabilidad climática en ambos países, la evolución del tipo de cambio y los costes logísticos seguirán influyendo en la competitividad de la cebolla argentina.
Con todo, la combinación de menor oferta en Brasil, problemas de calidad y precios al alza configura una coyuntura propicia. En este contexto, Argentina se posiciona como un proveedor clave para cubrir el déficit, reforzando su papel en el comercio regional y aprovechando una oportunidad para ampliar su cuota en su principal mercado exterior.
Fuente: masp.lmneuquen.com