Decir que el coste del combustible está en el punto de mira del sector de las frutas y hortalizas es quedarse corto. "La subida del combustible afecta a todos los sectores. Todo requiere combustible y transporte, desde la entrega de materias primas como semillas y fertilizantes y materiales de embalaje, hasta empleados, equipos agrícolas, cosecha de productos y más", dice Alex Zenebisis, de Eagle Export, Inc./Alcaro Farms.
Brenda Haught, de Creekside Organics, está de acuerdo. "El combustible siempre ha sido uno de los principales factores de coste en nuestro negocio, y las recientes subidas lo han acentuado aún más. Cuando los precios del gasóleo se mueven, se nota rápidamente en toda la cadena de suministro", afirma Haught.
Lo más importante son las tarifas de los camiones y el combustible. "En este momento, el impacto que estamos viendo se concentra casi totalmente en el transporte por camión, ya que la mayoría de la mercancía se está transportando a nivel nacional en lugar de en los buques en este momento", dice Gary Clevenger, de Freska Produce International. "Los costes del combustible están afectando directamente a las tarifas de flete. Dado que los precios del gasóleo en California aún son significativamente más altos que en el resto del país, los cargadores de la costa oeste se encuentran en desventaja". Por ejemplo, en los trayectos más largos, los recargos por combustible pueden modificar el precio de entrega y, en última instancia, influir en las decisiones de aprovisionamiento.
Unas tarifas de flete más elevadas también ejercen una presión añadida sobre los márgenes y los precios. "Incluso pequeños aumentos en el combustible pueden traducirse en cambios significativos en los costes por carga", añade Haught.
Las tarifas de los buques
Dicho esto, el aumento de las tarifas también se deja sentir en los fletes marítimos, que llevan un recargo basado en el precio del petróleo. "A medida que aumenta el precio del combustible, también lo hace el flete marítimo total a pagar. Este coste lo soportan los productores de Sudáfrica, Chile y Perú, entre otros, que envían sus productos por mar a grandes distancias", afirma Mark Greenberg, de Capespan North America.
El encarecimiento del combustible también aumenta los gastos de producción en las explotaciones, desde el trabajo en el campo hasta el riego y el envasado. "Para nuestros productores, la preocupación es igual de real. Hace que sea más caro llevar el producto al mercado. Cuando estas presiones se acumulan, pueden reducir unos márgenes ya de por sí estrechos y dificultar mucho la planificación", añade Haught.
¿En qué materias primas se está notando más? Está afectando a los artículos que, por supuesto, requieren viajes de mayor distancia o más control de la temperatura que la mayoría, dado que las unidades frigoríficas añaden otra capa de demanda de combustible durante el tránsito. Los productos más pesados, como la sandía, el apio y la col, también se resienten rápidamente porque el flete representa una parte mayor del coste total. "Los productos básicos de menor margen son especialmente sensibles a estos cambios. Las verduras de hoja verde, como el kale y la berza, también se ven afectadas, puesto que un menor número de cajas por palé puede elevar el coste por unidad de venta", explica Haught.
© BP America
"En aguacates, esto pone de manifiesto la ventaja estructural de México. La fruta californiana normalmente se queda en el oeste del país debido a la economía del transporte, mientras que la fruta mexicana puede enviarse de forma más competitiva a todo Estados Unidos, especialmente al medio oeste y la costa este", dice Clevenger, señalando que a medida que sube el combustible, esta ventaja se hace aún más pronunciada. "Los mangos también están sufriendo la presión, sobre todo desde el sur de México, donde se realizan largos trayectos nacionales hacia los principales mercados estadounidenses. Si el combustible se mantiene caro, seguirá influyendo en las decisiones de abastecimiento y reforzando la dinámica de la oferta regional".
Costes y consumidores
Ciertamente, el aumento de los costes energéticos que afecta al sector se percibe como un elemento que encarece la producción de frutas y hortalizas y su puesta en el mercado. "Estamos repercutiendo el aumento de los costes a nuestros clientes o trabajando con márgenes de beneficio más estrechos. Es lo único que podemos hacer", indica Zenebisis.
Sin embargo, eso plantea otra preocupación. "Este aumento de los costes no se compensa necesariamente con la subida de precios al consumo. Ese precio depende más de la oferta y la demanda del producto que de su coste de producción", señala Greenberg. "Puesto que los retailers de toda Norteamérica cada vez tienen más dificultades para mantener estables los precios de los alimentos, no están especialmente dispuestos a pagar precios más altos para compensar el aumento de los costes que supone llevar la fruta al mercado".
También plantea el hecho de que el dólar estadounidense ha perdido valor frente al rand sudafricano y el peso chileno, lo que también perjudica a los productores al devolverles menos dinero en su moneda local por el valor FOB de sus mercancías cotizado en dólares estadounidenses. "La debilidad del dólar puede beneficiar a los productores a la hora de adquirir insumos cotizados en dólares, como materiales de embalaje, insumos agrícolas y fletes marítimos. Sin embargo, la mayor parte de los costes de producción de un productor, la mano de obra, se cotiza y se paga en moneda local. Con la debilidad del dólar, cada caja reporta a los productores menos rands y pesos que el año pasado", explica Greenberg.
¿Cómo están gestionando los productores y transportistas estos elevados precios del combustible? Para empezar, con disciplina logística. "Esto incluye maximizar la eficiencia de la carga de los camiones, ajustar las rutas y ser estratégicos en cuanto a los puntos de envío. Dicho esto, no se puede hacer mucho cuando el precio del combustible sigue siendo elevado", apunta Clevenger.
Planificación y comunicación
Creekside Organics trabaja con sus socios productores para planificar con antelación y afrontar juntos la presión de los costes. También trabaja con sus transportistas con el objetivo de mantener la coherencia y la fiabilidad, además de abordar cuidadosamente la planificación de rutas, consolidación y carga. También es fundamental mantener una estrecha comunicación con los clientes para evitar sorpresas.
"La mayor preocupación es la volatilidad sostenida. Hemos visto muchos picos. Si esto continúa, se ejerce presión sobre toda la cadena de suministro a través de la reducción de la capacidad de transporte, especialmente entre los operadores más pequeños, recargos más frecuentes y más altos y aumento del coste de los bienes en el retail", dice Haught.
"Si esto continúa, la mayor preocupación es la compresión de márgenes y la ralentización del movimiento. El retail no siempre se ajusta con la suficiente rapidez al aumento de los fletes, lo que puede provocar retrasos y presionar los FOB mientras los costes se mantienen altos", señala Clevenger.
Mientras tanto, en Canadá, el primer ministro, Mark Carney, anunció la semana pasada la supresión temporal del impuesto federal especial sobre la gasolina y el gasóleo a partir de esta semana y hasta el Día del Trabajo, es decir, el 7 de septiembre. "No creo que cambie mucho. El aumento del precio del combustible compensa la rebaja fiscal", opina Zenebisis.
En última instancia, Haught dice que la empresa se centra en la estabilidad. "Los mercados soportan mejor la subida de costes que la falta de previsibilidad".
Para más información:
Alex Zenebisis
Eagle Export, Inc./Alcaro Farms
www.eaglexport.ca
Brenda Haught
Creekside Organics
www.creeksideorganics.net
Gary Clevenger
Freska Produce
www.freskaproduce.com
Mark Greenberg
Capespan North America
www.capespan.com