México: Nueceros acogen tecnología orgánica
Productores de nuez en la región de los Cinco Manantiales le apuestan a fertilizantes orgánicos que les permitan aumentar en más de un 50 por ciento la producción de sus cultivos además de hacer frente a plagas que atacan las plantas y árboles en temporadas de altas temperaturas.
Y es que actualmente la Asociación de Nueces del Bravo cuenta con una producción total de 3 mil toneladas de nuez que en su mayoría son exportadas a Estados Unidos y China, y una parte menor para abastecer al consumo en México.
Sin embargo, esta producción ha presentado factores de riesgo al Nogal, principalmente por el calor y las plagas, por lo que desde hace tres años se vienen analizando alternativas a través de tecnologías orgánicas, eficientes y más amigables con el medio ambiente tal y como lo hace actualmente el estado de Chihuahua.
“Estamos tratando de demostrarle a los productores que el utilizar químicos en los Nogales está desencadenando mayor aporte de dinero en producción en vez de aumentar ganancias” comento Juan Corral Garza, asesor en tecnologías de la Unión de Productores de Nuez del Norte de Coahuila.
Refiere que impulsar tecnologías más limpias es la clave para establecer un sistema de producción orgánica, tales como la fabricación de composta sólida, fertilizantes e insecticidas de origen natural, aminoácidos y microorganismos que garanticen una producción de nueces libres de químicos nocivos para la salud y el respeto al medio ambiente, siguiendo además, de manera escrupulosa, las normas internacionales de agricultura orgánica.
“Para ello se puso a prueba en dos hectáreas de la huerta “La Terquedad” , suelos que estaban muy afectados por la sequia y plaga, con un color amarillento y con nogales enfermos esto con el fin de palpar los beneficios que ya se están haciendo notar después de tres meses, los nogales están más sanos, follaje estable, producen sin estrés y apuntan a producir aun más por lo que 50 productores ya están adquiriendo esta tecnología”, afirma.
Señala que la tecnología usada es a base de subproductos de la lombricultura, es decir, con un criadero de lombrices especiales se queda en la capa superficial de la cama donde vive, se desarrolla y soporta altas y bajas temperaturas.
“La lombriz se alimenta de los jugos que se generan en la cama de materia orgánica de estiércol, líquidos donde van compuestos como bacterias, hongos y jugos que contienen proteínas, vitaminas, minerales y aminoácidos que la lombriz toma, los digiere y lo que se aprovecha es el estiércol de la lombriz y los productos que se generan en la cama que son una infinidad de compuestos hormonales y enzimáticos, nutricionales y biológicos que se multiplican con tecnología complementaria”, asegura el experto.
Fuente: Vanguardia