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Emile Derache, de Heliovision (Bélgica):

"El rápido crecimiento de Funghii demuestra que había necesidad de una solución de IA"

Para los productores de champiñones, hacer un seguimiento del desarrollo de los cultivos supone un desafío constante. Los champiñones no crecen de manera uniforme y, a diferencia de muchos otros productos, resulta difícil controlar el estado del cultivo. Esto es lo que ha motivado a Heliovision a desarrollar la aplicación de IA Funghii para ayudar a los productores mediante la medición de datos y la predicción de la cosecha. "El éxito de Funghii en un plazo relativamente corto de tiempo demuestra que había necesidad de algo así en el mercado", argumenta Emile Derache, de Heliovision.

© Heliovision

Esta empresa emergente con sede en Lovaina, Bélgica, especializada en soluciones de visión artificial basadas en imágenes 2D y 3D avanzadas, se fundó hace cinco años. "Con nuestro software totalmente adaptado a las necesidades del cliente queremos llevar la automatización a otro nivel. Estamos trabajando en programar cámaras para que estas puedan detectar y analizar cosas automáticamente", explica Emile. "Esto se utiliza sobre todo para controles de calidad y mediciones en procesos industriales".

Desafíos con el cultivo
La firma opera en varios sectores, pero hace unos años decidieron centrarse específicamente en el sector del champiñón con Funghii. "Los productores nos dejaron claro que el cultivo de champiñones es un proceso cada vez más preciso y complejo, y que cada vez resulta más difícil controlarlo todo y hacer predicciones. En proyectos anteriores, los productores nos preguntaban a menudo si podíamos instalar cámaras para controlar el cultivo. La dificultad reside en que en las instalaciones de cultivo hay que lidiar con una humedad elevada, fuertes fluctuaciones de temperatura y el uso frecuente de agua. Es por ello que al principio solíamos decir que era demasiado complejo lograr una solución fiable".

© Heliovision

"Sin embargo, esas consultas seguían llegando", continúa el empresario. "Y en un momento dado, empiezas a replantearte las cosas. Hay muchos productores buscando lo mismo, y quizá haya una manera de proporcionarles esa solución, y por eso decidimos seguir investigando. Estoy muy contento, porque se ha convertido en un gran éxito en un plazo relativamente corto. Ya hay productores trabajando con nuestro sistema en países como Bélgica, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y Alemania".

Una visión más clara del crecimiento y mejor planificación comercial
"Nuestro sistema funciona con cuatro cámaras por cámara de cultivo. Dependiendo del tamaño del productor de champiñones, suele haber entre 12 y 24 cámaras de cultivo. Las cámaras se colocan de forma que puedan monitorizar los cultivos desde varios puntos durante todo el ciclo de crecimiento, que dura unos 30 días. Se realiza una serie de mediciones que ayudan al productor a tener una visión más clara del crecimiento. Entre otras cosas, medimos la tasa de crecimiento y los diámetros de los champiñones. También contamos cuántos champiñones hay, un dato muy importante para poder estimar lo que se puede recolectar al día siguiente".

"Como los champiñones no crecen todos a la vez, sino que lo hacen en distintas tandas o generaciones, también podemos utilizar esos datos para hacer predicciones sobre cuándo se podrá recolectar cada tanda. Esto da a los productores una idea mucho mejor de lo que ocurrirá en los siguientes días, algo crucial para su planificación y organización".

© Heliovision

Además de los beneficios para el cultivo, Emile asegura que Funghii también aporta un valor añadido comercial. "Ayuda a los productores a predecir mejor cuánto van a cosechar y cuándo, lo que contribuye a mejorar la comunicación con los compradores, como las cadenas de supermercados. No se puede esperar hasta el momento de la cosecha para disponer de esos datos, porque a esas alturas ya no te sirven, y puedes acabar teniendo problemas logísticos, recibiendo llamadas telefónicas de última hora o incluso teniendo que pagar recargos si no se cumplen los acuerdos de entrega. Por otra parte, los excedentes también pueden ser problemáticos, dado que, almacenados en frío, los champiñones tienen una vida útil de apenas unos días".

Desarrollo técnico
La adopción tan rápida de Funghii implica que sirve para resolver problemas que ya existían desde hace tiempo. ¿Por qué no había aparecido antes una solución así? "Creo que se debe sobre todo a dos razones. Por un lado, el reto técnico de desarrollar cámaras que funcionaran de manera fiable en condiciones tan extremas. La combinación de alta humedad, cambios de temperatura y uso frecuente de agua no ponía las cosas fáciles, y muchos ni se molestaron en intentarlo".

"Por otro lado, está la rápida evolución de la IA, y en especial de la visión artificial, en los últimos dos o tres años. Gracias a ello, ahora podemos analizar con mucha más precisión y detalle lo que ocurre en las cámaras de cultivo. Hace unos años era imposible, pero ahora podemos, por ejemplo, detectar y monitorizar incluso champiñones muy pequeños, de aproximadamente un milímetro, en su fase inicial de crecimiento. La combinación de hardware robusto y avances recientes en IA ha sido fundamental para lograrlo".

© Heliovision

Tomates y calabacines
Según Emile, la falta de automatización que había en el sector del champiñón es uno de los motivos por los que Funghii ha despertado tanto entusiasmo. "Estamos viendo cada vez más automatización con muchos productos, no así para el champiñón desde hacía mucho tiempo. Es un sector relativamente pequeño, por lo que no había muchas empresas interesadas en desarrollar una solución. Precisamente por eso, se genera mucho entusiasmo cuando aparece una tecnología que realmente puede marcar la diferencia en el trabajo diario de los productores".

¿Hay planes para extender el uso de la aplicación a otros cultivos? "Sin duda", confirma. "Estamos estudiando posibilidades con cultivos de invernadero como los tomates y los calabacines. Hablamos de cultivos que se producen durante todo el año, por lo que existen similitudes con los champiñones. También estamos considerando posibles aplicaciones para la cría de animales, como pollos o cerdos, dado que el hardware que hemos desarrollado está preparado para soportar condiciones difíciles, lo que también es un requisito importante en establos o invernaderos. Se trata de una solución con potencial en múltiples ámbitos".

Para más información:
Emile Derache
Heliovision
Endepoelstraat 3A / unit 12,
3210 Lubbeek (Bélgica)
Tel.: +32 16 797 960
[email protected]
www.heliovision.be

www.funghii.com

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