Cincuenta hectáreas de viñas han sido incineradas cerca de De Doorns, a unos 140 kilómetros al noreste de Ciudad del Cabo. Los agricultores todavía están calculando cuánta tierra se ha quemado. De Doorns, que posee 4.800 hectáreas de viñedos, es el mayor productor de uvas de mesa de Sudáfrica, que asu vez es el mayor productor de uvas del continente africano.
“Están saqueando tiendas y todo lo que encuentran, es un desastre", ha dicho Adams. "Hemos tenido helicópteros tratando de extinguir el fuego. La Comisión para Conciliación, Mediación y Arbitraje está intentando mediar entre trabajadores y agricultores".
Los protestantes demandaban mejores salarios y condiciones de vida, según ha declarado el Congreso de los Sindicatos Sudafricanos, la mayor federación de trabajadores del país, en un comunicado por correo electrónico. El malestar del sindicato ha sacudido la industria de la minería y de la industria manufacturera de Sudáfrica, donde una cuarta parte de la fuerza de trabajo está desempleada y casi un tercio de la población de los 51,8 habitantes, recibe ayudas estatales.
“Creemos que esto tiene motivaciones políticas y no es una protesta sindical", declara en el comunicado Gerrit van Rensburg, ministro de Agricultura de la Provincia Occidental del Cabo. “Llegados a este punto es muy difícil identificar el liderazgo de la protesta, y por ello, imposible llegar al diálogo con los protestantes".
La huelga comenzó el 30 de octubre cuando los peones agrícolas dejaron de trabajar e hicieron llegar un comunicado al gobierno de la Provincia Occidental del Cabo exigiendo salarios más algos. Aunque ellos mismos afirman que las autoridades solo les prestaron atención cuando los viñedos comenzaron a arder.
Desde entonces, se ha instaurado una frágil paz una vez la Comisión de Conciliación, Mediación y Arbitraje ha intercedido entre huelguistas y empresarios.
La Provincia Occidental del Cabo está controlada por la Alianza Democrática Western Cape, lo que la convierte en la única de las provincias sudafricanas no gobernadas por el Congreso Nacional Africano.
Evaluación de los daños
Los informes dicen que se han destruido hasta 25 millones de rands (casi 2,5 millones de euros) en uvas de mesa. Las investigaciones del alcance de los daños todavía están pendientes.