La fruticultura chilena atraviesa una etapa de ajuste marcada por el incremento de los costos productivos, la escasez de mano de obra y la necesidad de mejorar la eficiencia. En este contexto, el cultivo del ciruelo europeo D'Agen, orientado principalmente a la producción de fruta deshidratada, se posiciona como una alternativa competitiva dentro del sector de frutos secos y agroindustria.
© Agromillora Sur
Según explica Mauricio Zúñiga, Key Account Manager en Agromillora Sur, "el foco actual no está necesariamente en aumentar los rendimientos, sino en reducir los costos operativos. La diferencia no está en quién produce más, sino en quién gasta menos y logra mayor rentabilidad", señala, destacando que los sistemas tradicionales pueden alcanzar niveles productivos similares, pero con estructuras de costos más elevadas.
En este escenario, los sistemas de conducción en seto superintensivo han ganado terreno en Chile durante la última década. "Estos modelos, basados en alta densidad y mecanización, permiten optimizar labores clave como la poda, la cosecha y las aplicaciones fitosanitarias. De acuerdo con datos del sector, este enfoque puede generar ahorros de hasta un 30% en los costos de producción anual, además de una reducción significativa en el uso de agua y energía", explica.
© Agromillora Sur
Uno de los factores que ha facilitado esta transición es el uso de portainjertos de bajo vigor, como Rootpac® 20, que permiten un mayor control del crecimiento del árbol y una gestión más eficiente del riego. Esto se traduce en sistemas más adaptados a la mecanización y con menor dependencia de mano de obra, un aspecto crítico en el contexto actual.
"En términos productivos, los huertos bajo este modelo han alcanzado rendimientos de hasta 36.000 kilos por hectárea en plena madurez, con mejoras en parámetros de calidad como sólidos solubles y materia seca, claves para la industria del deshidratado". Sin embargo, Zúñiga insiste en que el principal valor está en la eficiencia global del sistema más que en el volumen.
© Agromillora Sur
El dinamismo del sector también se refleja en el interés creciente de los productores por reconvertir superficies desde otros cultivos, como el cerezo, hacia el ciruelo D'Agen, impulsados por precios relativamente estables en los últimos años y menores riesgos comerciales. No obstante, advierte que "el mercado global mantiene un consumo estable, por lo que un aumento excesivo de la superficie podría generar presiones en el mediano plazo".
© Agromillora Sur
A nivel internacional, Chile se consolida como uno de los principales proveedores de ciruela deshidratada, en un contexto donde otros actores relevantes, como Estados Unidos, han reducido su producción, mientras que países como Argentina y Francia enfrentan limitaciones climáticas recurrentes.
En paralelo, la tendencia hacia la mecanización y la eficiencia también se extiende a otros cultivos de frutos secos, como almendros y olivos, configurando un cambio estructural en la fruticultura. "La automatización ya no es una opción, es una necesidad para sostener la rentabilidad en el futuro", concluye Zúñiga.
Para más información:
Mauricio Zúñiga
Agromillora Sur
Tel.:+56 9 8157 1421
[email protected]
www.agromillora.com