Los exportadores marroquíes de tomate han paralizado su actividad en respuesta a la suspensión de las exportaciones de tomate, mientras bajan los precios del mercado mayorista. Por su parte, los grupos de consumidores piden que se dé prioridad al abastecimiento interno.
Los exportadores afirman que la suspensión no conlleva necesariamente una bajada de los precios, sino que pone de manifiesto problemas estructurales en la cadena de producción. Mohamed Zemrani, presidente de la Asociación Marroquí de Exportadores de Bienes Diversos a África y el Extranjero, declara que los exportadores buscan el diálogo con las autoridades o soluciones inmediatas.
"Esta decisión repentina y arbitraria ha creado graves crisis con nuestros socios extranjeros", indica Zemrani, quien añade que la suspensión ha afectado a la capacidad de cumplir las obligaciones con los agricultores, comerciantes y transportistas.
Rechaza la relación entre las exportaciones y el aumento del coste de la vida, y apunta que también han subido los precios de hortalizas como las patatas, los pepinos y las cebollas. Añade que algunos productos importados de España han contribuido a estabilizar el mercado.
Zemrani atribuye las condiciones actuales a las interrupciones en las cadenas de producción y pide a las autoridades que aborden los problemas estructurales. También señala que el aumento de los costes está afectando a las hortalizas y otros productos relacionados con la agricultura, e insta al Ministerio de Agricultura a revisar las políticas y ajustarlas a las estrategias comerciales, incluidas las asociaciones con mercados africanos.
Las asociaciones de consumidores piden que se preste más atención al suministro interno. Ali Chtour, responsable de la Asociación Marroquí para la Defensa de los Derechos de los Consumidores y miembro de la Federación Marroquí de Derechos de los Consumidores, afirma que garantizar la disponibilidad local debe ser prioritario.
"Con la disminución del poder adquisitivo y el aumento de los precios, los ciudadanos están sometidos a una presión constante", asegura Chtour.
Aclara que los grupos de consumidores no se oponen a las exportaciones, pero que la seguridad alimentaria nacional debe seguir siendo la prioridad. "El equilibrio entre las exportaciones y el consumo local exige poner los intereses del ciudadano marroquí por encima de todo", afirma. "La autosuficiencia es la única garantía contra la volatilidad de los precios y la inestabilidad social en las condiciones actuales".
Chtour añade que el comercio exterior y la generación de divisas deberían seguir una vez asegurado el abastecimiento interno.
Fuente: Hespress English