La compañía La Paz Fresh ha entrado en concurso de acreedores, con un pasivo que alcanza los 36 millones de euros, en un movimiento que se suma al ya iniciado por otra de las filiales del grupo, La Paz División Agrícola, en un contexto de reestructuración más amplio dentro del holding.
La situación fue confirmada por fuentes de la empresa en las últimas 24 horas, después de que el grupo ya hubiera activado previamente procesos de reordenación financiera en otras sociedades, entre ellas Cítricos La Paz y la propia La Paz Fresh.
El origen del grupo se remonta a 2010, con la constitución de Cítricos La Paz, que fijó su primera sede en la pedanía de La Matanza, en Fortuna (Murcia). A partir de 2015, la empresa impulsó su crecimiento con la construcción de un gran centro de almacenamiento y manipulado en el polígono industrial de Fortuna, una instalación de 65.000 metros cuadrados y más de 15.000 metros construidos, inaugurada en 2018 tras una inversión de 14 millones de euros.
Este complejo industrial concentra buena parte de la actividad del grupo, especialmente en el segmento del limón, con una capacidad de manipulación de hasta 120.000 toneladas anuales. La planta cuenta con 34 líneas de producción, 12 de precalibrado, 26 líneas para producto convencional y 8 líneas destinadas a fruta sin tratamiento.
En 2020, la actividad se reorganizó bajo la denominación La Paz Fresh, con Cítricos La Paz como socio único y Jaime Ortega como administrador único.
Posteriormente, en 2022, el grupo amplió su capacidad productiva con la adquisición de un centro específico para productos ecológicos en la pedanía de Pozo Estrecho, en Cartagena. Esta instalación dispone de 20.000 metros cuadrados y una capacidad de procesado de 25.000 kilos por hora.
El grupo, dirigido por Jaime Ortega como CEO, cuenta con una plantilla de alrededor de 670 trabajadores entre sus dos centros de trabajo.
En el plano financiero, los últimos datos del Registro Mercantil correspondientes a 2023 reflejan que La Paz Fresh alcanzó unas ventas de 57 millones de euros, un 62% más que el ejercicio anterior, con un beneficio de 1,4 millones, aunque acompañado de un pasivo de 30 millones de euros que anticipaba ya tensiones en su estructura financiera.
Fuente: elnuevodigitalmurcia.es