La campaña de fruta de hueso en la provincia de Albacete se desarrolla este año bajo un escenario especialmente inestable, condicionado por la climatología irregular y la aparición de problemas fitosanitarios que afectan al desarrollo de los cultivos en su fase clave de crecimiento y maduración.
El agricultor y socio de la Cooperativa de Frutales Santiago Apóstol, Sebastián Ruiz Cano, explica que las plantaciones atraviesan ahora el periodo de definición del fruto en un contexto de temperaturas muy variables, con oscilaciones que han pasado de valores cercanos a los 15 grados a picos próximos a los 30.
Estas variaciones están generando un comportamiento desigual en los cultivos. Mientras el melocotón mantiene previsiones de producción similares a las de la campaña anterior, la cosecha de albaricoque será más corta. En este último caso, la evolución ha sido especialmente irregular, con diferencias marcadas entre variedades.
Las borrascas de primavera también han dejado efectos dispares. El melocotón apenas se ha visto afectado al encontrarse en una fase fenológica distinta durante los episodios de lluvia, y las variedades tempranas de albaricoque lograron esquivar los daños al haber completado la floración y el cuaje antes de las precipitaciones. Sin embargo, las variedades más tardías sí han sufrido un impacto importante, con la aparición de hongos como la moniliosis, que ha provocado pérdidas significativas.
Los tratamientos con fungicidas y productos secantes han ayudado a contener la expansión de estos problemas, aunque el alcance real de los daños aún no está completamente cuantificado. Más allá del impacto en la producción actual, los agricultores advierten de posibles consecuencias sobre el desarrollo vegetativo de los árboles en futuras campañas.
A este escenario se suma la incertidumbre del mercado, todavía sin una previsión clara de demanda ni de comportamiento de los precios cuando la fruta llegue al canal comercial. Paralelamente, el encarecimiento de los costes energéticos y de producción añade presión al sector. El conflicto en Oriente Próximo ha impulsado el precio del gasóleo agrícola, utilizado tanto en maquinaria como en sistemas de riego, además de encarecer los fertilizantes, sin garantía de que estos incrementos puedan trasladarse al precio final.
En cuanto a la estructura varietal, la zona mantiene una amplia diversidad de fruta de hueso, aunque este año las variedades tardías presentan una producción especialmente reducida, con niveles de cosecha muy inferiores a los habituales.
Fuente: latribunadealbacete.es