La campaña de sandía española ya está en marcha, habiendo empezado recientemente y un poco antes de lo habitual la cosecha en Almería, la zona más temprana. El inicio de la temporada destaca por una producción con rendimientos algo inferiores a lo esperado, pero con buena calidad, calibres generalmente más pequeños y precios altos en campo. El solape con otros orígenes de ultramar y del Mediterráneo añade presión a un mercado que se resiste a pagar precios elevados.
"Los trasplantes de enero y febrero se han desarrollado bien gracias a la mejora del tiempo a partir de mediados de enero, lo cual ha dado lugar a una fruta de calidad y buen sabor", cuenta Ángel Cebriá, responsable comercial de sandía en Anecoop, que estima comercializar alrededor de 120.000 toneladas esta campaña.

"De momento, la producción por metro cuadrado está un poco por debajo de lo que teníamos previsto en estas fechas, pero esperamos que se vaya recuperando conforme vaya avanzando la campaña", explica Cebriá. "Por lo general, se está recolectando un mayor porcentaje de calibres medianos y pequeños, los más demandados por las cadenas de supermercados, quienes tienen un mayor peso en las ventas. Así pues, están faltando sandías de calibre grande para cubrir las necesidades de los mercados mayoristas", indica.
A nivel comercial, hasta el momento está habiendo una buena demanda, gracias, en parte, al buen tiempo en casi toda Europa, aunque en la próxima semana se prevé un descenso de las temperaturas. "Los precios en campo están generalmente en niveles bastante altos, difíciles de asimilar en el mercado, por el momento", apunta Cebriá.
"Cabe recordar que, mientras los últimos lotes de sandía de Senegal se mantienen en precios altos y no supone una competencia para nosotros, sí estamos notando la presión de la oferta de sandías de Sudamérica en los mercados europeos, cuya comercialización se está alargando este año y que, aunque tienen una vida más corta y menor calidad, se venden a precios notablemente más bajos", sostiene.

Por otra parte, la coyuntura actual en Oriente Medio está desviando una mayor producción de países como Turquía, Egipto o Grecia hacia Europa. "Esto ya nos ha pasado con el cítrico y es evidente que también se notará en la sandía. Las sandías griegas no solían tener protagonismo en los mercados donde exportamos y este año estamos notando su presencia".
Anecoop mantiene una superficie plantada de sandía similar a la del año pasado, mientras que, en general, la superficie española desciende debido a los malos resultados comerciales en los meses de julio y agosto de 2025. "Nuestra superficie ha bajado un poco en la Comunidad Valenciana, aunque no sea una zona muy representativa en volumen, mientras que aumentamos en Sevilla y mantenemos las hectáreas en Almería, Murcia y La Mancha, lo que demuestra la confianza de nuestros productores en nuestro modelo de negocio", señala Cebriá.
Los principales países que copan la distribución de sandía de Anecoop son España, que representa un tercio del volumen comercializado, seguida de Alemania, Francia y países del Este, con una cuota cada vez más relevante en Reino Unido en sandía para IV gama.
Para más información: sandiasbouquet.es