La producción hortícola de Mendoza atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. Así lo afirmó Martín Calafiore, representante de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines (Asocamen).
Desde el sector advierten de un escenario marcado por el aumento de los costes y un mercado interno debilitado. Según el dirigente, la crisis afecta de forma generalizada a todos los cultivos.
Calafiore explicó que la situación es similar en cebolla, ajo, papa o zanahoria, ya que toda la economía regional agrícola atraviesa dificultades. Según detalló, el principal problema es la combinación de costes crecientes y una demanda interna sin capacidad de absorción.
Entre los factores que más presionan la rentabilidad, mencionó el encarecimiento de la energía, el aumento constante del combustible y el alza de los agroquímicos. A ello se suman factores externos como la volatilidad del precio del petróleo en un contexto internacional inestable.
El consumo interno también muestra signos de debilidad. "No hay fuerza de venta, sea el precio que sea", afirmó, al tiempo que señaló que incluso con precios bajos el consumidor reduce volúmenes, lo que afecta directamente a la comercialización.
En el plano financiero, el dirigente denunció la falta de crédito accesible. A esto se suma, según su análisis, una elevada presión fiscal.
La apertura de importaciones añade presión adicional. Desde Asocamen advierten de una competencia desigual frente a países como Chile, con menores costes fiscales. "Nos abren el mercado, pero no nos bajan los costes internos. Así es imposible competir", señaló. Además, el tipo de cambio actual, con un dólar estancado frente a costes en alza en pesos, deteriora la competitividad exportadora.
Como consecuencia, ya se observa una reducción en la superficie cultivada, aunque sin cifras oficiales. Calafiore apuntó que la caída se percibe "a simple vista" en el terreno productivo.
El impacto también alcanza a la estructura del sector. "El productor mediano y pequeño va a desaparecer", advirtió, mientras que incluso los grandes deberán ajustar su actividad para sostenerse en el contexto actual.
Pese al diagnóstico negativo, el dirigente considera que el proceso forma parte de un reordenamiento económico más amplio.
Mientras tanto, la estrategia pasa por la eficiencia. "Hay que producir lo mismo con un 20% o 30% menos de costes", resumió.
El sector, en conjunto, espera medidas en materia crediticia e impositiva que permitan aliviar una situación que califican como "profunda" y que pone en riesgo la continuidad de una parte significativa de la producción hortícola mendocina.
Fuente: mendozapost.com