En los últimos tiempos, ha habido una situación muy volátil en el mercado de la patata del noroeste de Europa, lo que ha generado tanto oportunidades como retos. Para la firma APF-Eriva, esa volatilidad juega a su favor. Su director, Michel van Oijen, describe a esta empresa holandesa como una "lancha entre petroleros": flexible y ágil en un mercado dominado por grandes actores.
APF-Eriva surgió en 2019 de la fusión entre APF Holland y Eriva. Esa asociación no tardó en resultar valiosa durante la crisis de la COVID-19. "Teníamos estrategias comerciales diferentes, y esa diversidad nos ayudó a adaptarnos a las condiciones del mercado", comenta Michel. La pandemia puso de relieve la importancia de la flexibilidad. Las empresas que supieron reaccionar con rapidez obtuvieron mejores resultados.
© APF-Eriva
Mercado libre frente a contratos
Michel lamenta la desaparición del mercado de futuros. El sector se ha vuelto más dependiente de los precios y contratos del mercado libre. APF-Eriva ha optado por la combinación de precios fijos y contratos de pool. "Siempre hemos sido un negocio 'de pool', que le da a los productores un precio medio para la temporada y la certeza de que su producto se venderá", explica. Con precios bajos y menos opciones de contrato, los productores buscan cada vez más esa seguridad. "Sin esa garantía, se hace difícil vender patatas".
Presión sobre el mercado internacional
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La situación en el mercado internacional está cambiando rápidamente. Países como Egipto, la India y China están ampliando su capacidad de transformación y reduciendo la demanda de exportaciones europeas. Las fluctuaciones monetarias y la logística también influyen. "El tipo de cambio euro/dólar hace que nuestras patatas resulten relativamente caras", señala Van Oijen. A pesar de ello, el noroeste de Europa sigue siendo competitivo gracias a sus altos rendimientos y a una producción eficiente.
El cambio climático está añadiendo más presión. "El riego y la gestión del agua son cada vez más importantes, y no estamos del todo preparados", afirma. Esto podría influir en futuros contratos y estrategias de cultivo.
La búsqueda de la patata perfecta
La innovación varietal sigue siendo esencial, ya que todavía no existe la variedad de patata "perfecta". "Debe lograr un buen equilibrio entre rendimiento, vida útil, bajos insumos y buena calidad de cocción", explica Michel. Variedades como Agria, Innovator y Fontana mantienen una posición dominante, y las nuevas deben demostrar su valía en unas condiciones climáticas cambiantes.
Aunque la fusión ha permitido a APF-Eriva trabajar a mayor escala, la flexibilidad sigue siendo fundamental. "Resolvemos los problemas con rapidez sin perder nuestro rumbo", afirma Michel. Tener una perspectiva global ofrece oportunidades adicionales y acceso a nuevos mercados.
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Riesgo y políticas
La diversificación del riesgo es cada vez más importante. Las políticas climáticas, la normativa sobre el nitrógeno y las normas para la protección de cultivos está teniendo implicaciones importantes para el sector. Las empresas comerciales más pequeñas suelen tener una influencia limitada en la política y eso dificulta la planificación a largo plazo.
A pesar de estos retos, Michel se muestra optimista. "Siempre habrá demanda de patatas", concluye. La fortaleza del sector reside en su adaptabilidad. "Te equivocas si crees que lo sabes todo. Eso es lo que hace que este trabajo sea tan interesante".

Para más información:
APF-Eriva B.V.
Tel.: +31 321-338800
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www.apf-eriva.nl