El precio medio de la patata al productor se sitúa en Salamanca en 29 céntimos el kilo, según el Observatorio de Precios de la Junta de Castilla y León con datos correspondientes a la semana del 7 al 13 de agosto, y de 30,37 en el conjunto de la Comunidad. Y todo apunta a que con un ritmo de recogida ahora más lento, habrá una repetición o incluso a la subida de precios.
La campaña parecía que iba a ser complicada por el aumento de la superficie de patata sembrada pero ha dado un giro muy positivo para el bolsillo de los productores. ¿Por qué?
Este año ha habido una alta demanda de patata española por parte de otros países de Europa como Francia, Bélgica, Países Bajos o Alemania: apenas tenían guardada y la disponibilidad de producto era escasa. Hacia allí se exportó patata española desde el Sur (Andalucía y Murcia) y luego comenzaron a enviarse camiones desde zonas productoras de Castilla y León, lo que redujo la oferta en el mercado nacional.
Esa demanda de patata ha llevado a los agricultores a cosechar antes que otros años y a los almacenistas a pedirles a productores con los que tenían contratos que agilizaran el arranque. A mediados de agosto en Salamanca queda en torno a un 50% de la patata libre en la tierra, algo que suele ocurrir otros años un mes después. En la provincia de Valladolid la cosecha va incluso aún más avanzada.
Además, no se descarta que pueda llegar a subir más el precio ante el retraso en la entrada en el mercado de la producción de patatas rojas gallegas, que puede impulsar las importaciones portuguesas de patatas de Salamanca.
Fuente: lagacetadesalamanca.es