La sequía estival, un invierno suave y una buena gestión de los huertos parecen ser los responsables de una marcada reducción de las infecciones por PSA-V, pero se ha advertido a los productores de que no deben confiarse.

“Por estas fechas el año pasado la industria estaba experimentando un impacto de la PSA mucho mayor del que estamos viendo ahora y algunos huertos informaban de que el 50 por ciento de sus cepas habían sido cortadas", afirma Barry O’Neil, el director general de Kiwifruit Vine Health.