Tras la exportación a Canadá en octubre, se enviaron 35 toneladas de mandarina a los Estados Unidos el 8 de noviembre, para, acto seguido, ser acompañadas por otras 51 toneladas. La fruta nunca antes se había enviado al país porque el contenido residual del pesticida Maconzeb era demasiado alto para el mercado estadounidense y esto entorpecía el éxito de la exportación en el resto del mundo.

Además de la exportación pionera, muchas naranjas permanecieron en la isla apara la edición de 2013 de la exposición Seogwipo World Citrus, que se celebró del 22 de noviembre al 1 de diciembre. Ocho países confirmaron su asistencia a la exposición: los Estados Unidos, Sudáfrica, Japón, China, Argentina, Francia, España y Australia.

Fuente: jejeweekly.com