Piñas, un año de extremos

Tras un periodo de escasez con precios significativamente superiores para las piñas, la situación se había invertido completamente para finales de octubre. Según Frank Ocampo, de Hagé International, la creciente industria juguera, en particular, influirá en el mercado europeo de la piña.

"El mercado de la piña se ha incrementado de forma significativa en los últimos años. Todos los países europeos importan piñas, ya sea directa o indirectamente", dice Ocampo. Aunque el periodo estival se ha caracterizado por escasez de suministro de Costa Rica, la oferta había regresado a la normalidad para finales de octubre, que fue casi el triple que en los meses anteriores. Ocampo explica que en los últimos meses no ha habido disponibilidad de calibres especialmente gruesos de Costa Rica. "El nuevo proceso de plantación no se pudo llevar a cabo por las fuertes lluvias, lo que significó la segunda cosecha de las mismas plantas, lo cual se tradujo en calibres más pequeños". Además, la floreciente industria juguera tampoco ha estimulado las exportaciones a Europa. Los precios favorables en los mercados locales han provocado que muchas piñas se queden en Costa Rica para su trasformación.


Izquierda: Empleados aplicando el tratamiento poscosecha a la fruta. Izquierda: Un "cortador" trabajando. Es una tarea muy laboriosa.

Los precios se desploman
El año pasado fue un muy buen año para las piñas, y la primera mitad de 2016 fue, quizás, uno de los mejores periodos de la última década en cuanto a precios, calidad y estabilidad. "Como resultado, han entrado agentes en el mercado que, en realidad, no tienen ni los conocimientos ni los contactos adecuados. Importan algunos contenedores, pero carecen de los canales de venta correcto, lo que significa que no pueden gestionar los volúmenes. Cualquiera puede vender cuando el mercado es bueno, pero cuando llega el momento de la verdad y no cuentas con programas, te quedas atascado. Nosotros, por tanto, siempre trabajamos al 70 por ciento con un programa, y el 30 por ciento restante se destina a las ventas sueltas. De este modo, siempre puedes servir a todo el mundo, anticiparte a las necesidades y garantizar una continuidad".


Frank Ocampo en uno de los remolques del tractor, en el que se apilan directamente las piñas tras la cosecha.

Según Ocampo, no es algo que sufran solo los caza fortunas, sino todo el sector. "En estos momentos, tenemos tanta oferta que algunos negocios se hacen libres de obligaciones. Y esto es una lástima para todo el sector. Hay pérdidas, sea como sea". El mercado de la piña alcanzó su punto más bajo a finales de octubre. En una semana, los precios se desplomaron de 14 o 15 euros a 6 euros por caja. Ocampo espera que el mercado se estabilice en unos respetables 9 euros. "No volveremos a tener esos precios altísimos de este año".

¿Qué hará la industria juguera?
La industria juguera de Costa Rica es más preocupante para Ocampo. Las fábricas están ahora a alrededor del 40 por ciento de su capacidad y, por tanto, no sabe duda de que podrán admitir más volumen en los próximos años. Si el buen mercado para la industria transformadora se mantiene, Ocampo cree que habrá menos suministro disponible para la exportación. Muchos productores de piñas ya están plantando más fruta para la industria juguera. "Si la situación cambia, de pronto habrá más piñas disponibles para el mercado en fresco y tendremos que hacer frente a una enorme sobreoferta en el mercado de exportación. Sin duda, es algo que debemos recordar".


Frank Ocampo.

Hagé International importa piñas de Costa Rica, principalmente. Con una superficie de piñas de 40.000 hectáreas, es el mayor país productor del mundo. La variedad MD2, más conocida como Golden, se cultiva en Costa Rica. "También importamos piñas de Panamá y estamos haciendo pruebas con Ecuador y Colombia. Es, puramente, para ver cómo es la calidad en estos países. De hecho, no podemos poner en marcha ningún programa todavía. Además de GlobalGAP también necesitamos, en cooperación con los clientes, la certificación de la Rainforest Alliance. Nos está yendo bastante bien en este sentido, ero puede ser difícil en los países emergentes", explica Ocampo. "Por cierto, todavía hay muchas cadenas de supermercados europeas que necesitan un proveedor de servicios para, por ejemplo, completar promociones o completar cargas mixtas. Nosotros podemos combinar sin problemas un producto holandés con uno importado, y eso puede ser beneficioso para muchas partes".


Frank Ocampo ayuda con la cosecha. Las piñas se colocan en una cinta transportadora y se transportan hasta un remolque tirado por un tractor, antes de llenar los contenedores tipo bin.

Los mayores mercados de ventas europeos para las piñas son Alemania y España. "Todos los países europeos importan cada vez más piñas, pero estos dos países tienen la mayor cuota del volumen. Europa del Este y Rusia también están creciendo". Hagé se centra, principalmente, en las cadenas de distribución holandesas y europeas, pero las piñas también están ganando más demanda en Asia y en Oriente Próximo. Los países como Corea y Japón son abastecidos directamente desde Costa Rica o Panamá, pero la piña de Filipinas también se puede encontrar en Asia.

Más información:
Hagé International

Fraank Ocampo

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