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China: Mangos en órbita

Con el fin de perfeccionar las variedades de mango deHainan y sus estructuras de cultivo, superar el cuello de botella que existe enla obtención de variedades nuevas y desarrollar una selección de nuevas semillasconvencionales, el grupo industrial Haiken Fruit y el Centro de Investigaciónde Cultivos Tropicales del Sur de Asia del Instituto de Investigación AgrícolaTropical de China han colaborado en un programa de obtención en un vuelo espacialllamado “Water Probing”, en el que se ha intentado por primera vez crear nuevasvariedades de mangos en el espacio.

El 17 de octubre a las 7.30, se enviaron al espaciocuatro tubos de ensayo con mangos embrionarios en la nave espacial Shenzhou 11,que salió del Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan. Acompañados de losastronautas Jing Haipeng y Chen Dong, las muestras se mantuvieron en órbitadurante 33 días y regresaron a la Tierra el 23 de noviembre para dirigirse allaboratorio del Centro de Investigación de Cultivos Tropicales del Sur de Asia.

El 29 de noviembre, el investigador adjunto del centroy director del equipo de trabajo con los mangos, Wang Songbiao, descubrió quelos mangos habían comenzado a germinar, tras lo que se dividieron los tejidosde estos mangos “extraterrestres” en 22 recipientes separados para diversificaraún más su crecimiento.



El Centro del Sur de Asia es uno de los centros de investigacióny desarrollo sobre los mangos más antiguos de China y, desde hace mucho tiempo,reúne, evalúa y mejora los recursos naturales de 248 variedades de mangos, tantochinas como extranjeras, además de cuatro variedades creadas por el mismocentro, como la Red Mango N°6 y la Renong N°1, ambas tardías y de calidad superior.El centro cuenta con una superficie de cultivo de 6.667 hectáreas y produce unos200 millones de yuanes al año (unos 27 millones de euros). Además, gracias adiversos métodos convencionales, como la polinización cruzada, ha creado muchasvariedades híbridas muy influyentes en la investigación del cultivo de mangosen China.

Nueva variedad de mangos espaciales
Su programa de obtención de variedades nuevas en elespacio tiene como objetivo enviar muestras orgánicas de organismos, semillas yproductos agrícolas al espacio, cuyas condiciones ambientales extremas —como lamicrogravedad, la intensa radiación cósmica, la debilidad del campo magnético, elvacío y la esterilidad— pueden desembocar en nuevos rasgos genéticos en losproductos, que se podrán utilizar en la Tierra para crear nuevas variedades conmejores propiedades naturales mediante la biotecnología, según el investigadory subdirector del Centro de Investigación de Cultivos Tropicales del Sur deAsia, Zhan Rulin.

Tanto en los híbridos convencionales como en las variedadescreadas por ingeniería celular, la diferenciación genética genera nuevosmateriales solamente en la primera generación. En los vuelos espaciales, estas diferenciasgenéticas suelen ser muy significativas, ya que permiten producir y seleccionarnuevas especies con las características de los híbridos convencionales ovariedades completamente nuevas que normalmente no aparecerían en tan pocotiempo. En los últimos años, se ha utilizado este procedimiento para obtenernuevos materiales y crear variedades de árboles frutales y hortalizas.

El Centro del Sur de Asia planea utilizar el tejido delos mangos embrionarios como nuevo material alterado, que ha conseguido unamayor diferenciación genética gracias a la radiación del espacio exterior. Medianteuna tecnología regeneradora, se producirán brotes de la nueva variedad, que se seguirándiversificando para facilitar el método de obtención selectiva. De todas estasvariedades, se seleccionarán las que tengan un rendimiento más estable,resistan mejor a las enfermedades y tengan un aspecto externo que se puedacomercializar.

Debido a su gran tamaño, las semillas de mango nopueden conservarse durante mucho tiempo y comienzan a volverse marrones y morirtras cinco días, y lo mismo pasa con sus frutos. Además, los mangos no puedenreproducirse sexualmente, sino que se duplican mediante injertos. Por estosproblemas, los mangos en sí no pueden llevarse a los viajes espaciales para crearmateriales nuevos, pero el tejido que se obtiene después de cultivarlos o lascélulas de las variedades embrionarias sí se pueden conservar en un medio decultivo y transportarse al espacio.

Nuevo ámbito de innovación con resultadosextraordinarios
Es la primera vez que se crean brotes a partir deltejido regenerado de mango, pero todavía hay muchos obstáculos técnicos quesuperar. Aún no está claro si se han conseguido suficientes variaciones ni sila selección cumple los requisitos para desarrollar una nueva variedad, así quelos mangos del espacio todavía no son viables a nivel comercial. Sin embargo,este nuevo ámbito de innovación y el desarrollo de las técnicas de cultivoofrecen varios materiales nuevos que sería difícil conseguir de forma natural enla Tierra.

Treinta años de obtención espacial en China
China inició su programa de obtención en el espacio en1986, con su “programa 863”, un plan estatal para desarrollar alta tecnología.El 5 de agosto de 1987, se puso en órbita un satélite que transportaba porprimera vez cebada, pimientos, semillas de zanahoria y semillas de ajoasexuales. Cuando el satélite regresó, los investigadores experimentaron inmediatamentecon las semillas y descubrieron poco después un auténtico milagro: las semillasde zanahoria se convirtieron en brotes fuertes y sanos cuyas hojas no se veíanafectadas por los insectos, ni siquiera cuando un investigador colocó losinsectos justo en la superficie de la planta, mientras que el grupo de controlcorrespondiente estaba plagado de marcas de insectos. Al parecer, el viaje espacialhabía otorgado a las semillas de zanahoria una resistencia especial a losinsectos, y, lo que es aún más notable, las semillas de ajo se convirtieron enajos enormes de más de 150 gramos.

En 1987, China comenzó a utilizar sus satélites como navesespaciales para investigar en los cultivos y, a día de hoy, el país ha llevadoa cabo varios experimentos con bacterias, productos agrícolas y semillas en másde 10 vuelos espaciales, con algunos resultados bastante innovadores. Laobtención en el espacio se ha convertido en un ámbito importante de la biología,que no solamente abre las puertas al cultivo espacial para China, sino quetambién ha atraído la colaboración de Estados Unidos, Rusia, Bulgaria,Filipinas y otros países.

¿Se pueden consumir con seguridad?

Al mencionar las variedades alteradas en el espacio,muchos consumidores piensan en los alimentos genéticamente modificados, y lespreocupa que puedan ser perjudiciales para la salud. Sin embargo, los expertosseñalan que las variedades alteradas en el espacio son completamente diferentesa los productos genéticamente modificados, ya que no se introducen genesexternos, sino que las condiciones ambientales especiales desgranan loscromosomas y los reorganizan para generar propiedades naturales diferentes. Esun proceso parecido al que ocurre en la Tierra, de modo que no se generanmateriales nuevos ni potencialmente dañinos.

En una ocasión, la Universidad Agrícola de Guangxi analizóla descendencia de unos cultivos de arroz que se habían obtenido en el espacio,y no encontraron ninguna sustancia dañina. Además, en el mercado chino sepueden encontrar muchos productos agrícolas procedentes de las mutacionesespaciales, y, a día de hoy, no ha habido casos de reacciones adversas, por loque se concluye que son completamente seguros para el consumo humano.


Fuente: www.hinews.cn




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