Mater-Bi, alternativa a las soluciones de acolchado con plástico

En la agricultura española se utiliza mucho el plástico, en especial para la técnica del acolchado. Se estima que alrededor de 110.000-130.000 hectáreas se cubren con plástico. Si tenemos en cuenta que el consumo por hectárea es de 150 kilos, podemos hacernos una idea del enorme volumen de plástico que se utiliza.

Según el profesor Lluís Martín Closas, de la Universidad de Leida, "el problema es que el plástico crea un residuo en el campo. Cuando acaba el cultivo, los plásticos se recogen y se entregan en una empresa dedicada a la gestión de residuos, lo que genera un coste estimado de alrededor de 115-150 euros por hectárea".



"Habitualmente, lo que sucede es que este material llega sucio de tierra de vegetales y, en algunos casos, también de restos de productos fitosanitarios, con lo cual requieren un lavado intenso de este material antes de poderse reciclar. Generalmente, todo este proceso es antieconómico. Otros problemas que genera es que la acumulación en el suelo altera las propiedades del suelo, especialmente las relacionadas con la retención de agua".

El uso de plásticos biodegradables como Mater-Bi, de Novamont, es una solución a los residuos que está generando el polietileno. Los productores, una vez empiezan a utilizar plástico biodegradable, se encuentran muy cómodos con este material porque todos los trabajos que tienen que hacer para gestionar este material es incorporar los restos al campo una vez finalizado el cultivo.

"Hemos comprobado esta biodegradación en nuestros suelos mediante biorreactores que demuestran que, realmente, el sistema se biodegrada".




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