Tim O'Malley - Nationwide Produce

Reino Unido: Los productores de zanahorias ingresan la cifra más baja en 35 años

La actual temporada de hortalizas en el Reino Unido va camino de "la tormenta perfecta", según Tim O'Malley, director gerente de grupo en Nationwide Produce PLC. Si al hecho de que los retailers cada vez suben más los precios y los ingresos han alcanzado algunas de las cifras más bajas en años le sumamos unas condiciones meteorológicas calurosas y secas, ¿qué futuro les aguarda a los productores del Reino Unido?

"La semana pasada estuve de vacaciones en el sur de Francia y entré en un gran Carrefour de las afueras para hacer la compra. Como siempre, le di un buen repaso a la sección de frutas y hortalizas. La calidad del producto era similar a la que vemos en el Reino Unido, pero los precios eran notablemente más altos. A modo de ejemplo, quiero centrarme en las zanahorias. El precio de una bolsa de un 1 kilo de zanahorias en el mayor retailer del Reino Unido era de 0,44 libras la semana pasada, mientras que en el mayor retailer de Francia era de 2,49 euros. No es ni el doble, ni el triple, ni siquiera el cuádruple de precio, sino cinco veces más. Irónicamente, al día siguiente, escuchaba las noticias por la radio mientras desayunaba y me atraganté con los cereales cuando oí la noticia de que Tesco y Carrefour habían anunciado una "alianza de compra estratégica". Nunca me había compadecido por los productores franceses, pero en aquella ocasión...".

"Todas las líneas de hortalizas han sufrido en el último par de años la feroz guerra de precios entre los retailers del Reino Unido, pero ninguna más, en mi opinión, que la humilde zanahoria. El precio que el productor/envasador recibe ahora de los retailers es el más bajo que he visto en los 35 años que llevo en el sector hortofrutícola. Al precio actual se ha llegado porque los grandes retailers han insistido a sus proveedores a que pongan al descubierto hasta el último detalle de sus costes. Después, el retailer analiza todos esos costes y los reduce al mínimo. A continuación, se ofrece un precio basándose en la suma de ese coste ínfimo de la producción más un pequeño margen de un dos por ciento. En la ecuación queda muy poco espacio, si no ninguno, para pérdida de cultivos, enfermedades, sequías, inundaciones, etc. El factor riesgo-recompensa queda fuera de la balanza".

"Y este método de fijación de precios también plantea otra cuestión: la calidad. Además de una carrera para lograr el precio más bajo, los retailers del Reino Unido parecen haber emprendido también una carrera por alcanzar la calidad más baja. Hasta hace poco, el sector retail era pionero en calidad. En el pasado, se ha esforzado mucho por abastecerse de productos de todo el mundo cuando el cultivo británico no estaba disponible o, simplemente, no bastaba, y lo ha logrado teniendo disposición a pagar su precio. Poniendo otra vez las zanahorias como ejemplo, los retailers británicos fueron los primeros en importar zanahorias francesas desde alrededor de mediados de mayo hasta finales de junio. Yo soy un incondicional de las zanahorias británicas, pero, en esa época del año, una zanahoria nacional de entre 12 y 13 meses con un núcleo grueso y leñoso no tiene ni punto de comparación con una dulce zanahoria francesa de nueva cosecha. Antes, la actitud de los retailers británicos era: 'Necesitamos algo mejor, vamos a importar de Francia'. Ahora es: 'Ese es el precio fijo, me da igual si son inglesas, francesas o mongolas. Las quiero en mis lineales a ese precio'. La mayoría de los sectores del mercado aparte de los grandes retailers siguen reconociendo esa diferencia de calidad y están dispuestos a pagar lo que vale, así que, con frecuencia, encontramos producto de mejor calidad en un restaurante, en el puesto de un mercado o en la verdulería local que en un supermercado.

"Ya estamos empezando a ver una enorme escasez de cultivos como resultado de la actual ola de calor, y un muy buen ejemplo es la lechuga. No me canso de decir lo grave que se presenta la situación para la campaña 2018-19. Tenemos producto propio, sobre todo de cultivos de raíz en Anglia Oriental y en Yorkshire. Hemos tenido una combinación perfecta de malas condiciones de cultivo, no todo lo ha causado la ola de calor actual. Todo empezó con una primavera especialmente lluviosa y fría que retrasó la plantación de muchos cultivos o provocó que tuvieran que plantarse en un suelo frío y con humedad. A ello le siguió la ola de calor más seca que hemos tenido en muchos años. Y lo particularmente inusual del asunto es que las principales regiones productoras del Reino Unido sin excepción se han visto afectadas, no hay variaciones regionales. Nosotros estamos regando nuestros cultivos para mantenerlos con vida, pero no están creciendo. Los cultivos que no disponen de riego están muriendo. Tanto el rendimiento como el calibre sufrirán un golpe significativo. Para nuestros cultivos de cebolla estimamos una reducción del rendimiento de entorno al 25-30%, y apenas bulbos mayores de 70-90 mm por el momento. No cabe duda de que si los clientes siguen trabajando con sus proveedores con precios por contrato que 'apenas cubran el coste de producción si todo va bien', se producirán muchas pérdidas o bajas entre los productores y envasadores".

"Nosotros somos un negocio poco común en el sentido de que facturamos 120 millones de libras, pero no abastecemos a ninguno de los grandes retailers del Reino Unido directamente. 'Entonces, ¿por qué os preocupa tanto cómo traten los retailers a sus proveedores?', os preguntaréis. Pues porque, en primer lugar, los retailers son los líderes absolutos del mercado. Son, con diferencia, los mayores compradores del mercado, así que, hagan lo que hagan, siempre habrá repercusiones en otros sectores de la industria. Por tanto, si los grandes retailers no son flexibles en las especificaciones y toman la línea dura en el precio esta temporada, le pondrán las cosas mucho más difíciles al resto de la industria. Necesitamos que sean razonables, necesitamos que marquen el camino. En segundo lugar, temo por la agricultura del Reino Unido, sector en el que se está gestando otra tormenta perfecta: el aumento de los costes por la debilidad de la libra, el salario mínimo y la menor disponibilidad de mano de obra, que unidos a unos ingresos todavía más bajos empujará la producción al extranjero. Sé de algunos grandes agricultores británicos que se están planteando seriamente la posibilidad de trasladar sus cultivos de hortalizas a Europa del Este. En esta pequeña isla sobrepoblada viven alrededor de 65 millones de personas. Importamos cerca de la mitad de nuestras hortalizas y el 90% de nuestras frutas, y esos porcentajes no dejan de subir mientras los productores se esfuerzan por conseguir que el cultivo de hortalizas sea rentable".

"Esta temporada de cultivo tiene el potencial de convertirse en una de las peores de la historia. Yo rogaría a los clientes de todos los sectores, retail y no retail, que fueran razonables con los precios y con las especificaciones, con estas últimas en cuanto a calibre o peso en lugar de calidad. Les insto a que visiten a sus proveedores, a que se den una vuelta por sus cultivos y vean ustedes mismos el estrés al que están sometidos con este calor, y que después transmitan este mensaje alto y claro a sus clientes. Nos encontramos bajo la doble presión de una temporada muy complicada por delante, y del aumento de los precios y la bajada de las especificaciones. Debemos trabajar juntos como clientes y proveedores, y necesitamos que prevalezca el sentido común".

Más información:
Tim O’Malley
Group Managing Director
Nationwide Produce PLC
Tel.: +44 (0) 1775 667100
Email: tim@nationwideproduce.com
www.nationwideproduce.com

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