La prohibición del clorprofam presenta un problema para la conservación de las patatas

El sector europeo de la patata se enfrentará a un considerable reto en la campaña de conservación 2020/2021. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado un informe sobre el clorprofam (CIPC) y, como resultado, la Unión Europea (UE) ha decidido prohibir el uso de esta sustancia. Esto significa que ya no podrá usarse, entre otras cosas, como inhibidor de germinación en patata. Esta prohibición tiene validez en todos los Estados miembros de la UE. La última fecha de autorización de uso, no obstante, difiere de un país a otro. Por ejemplo, en los Países Bajos fue el 8 de octubre. La fecha límite en Bélgica es el 30 de junio de 2020, y en Francia podría seguir utilizándose hasta el 8 de agosto.


Patatas germinando. Foto de la NAO 

Exportaciones a países lejanos
"Esta restricción va a tener consecuencias", asegura Jan Gottschall, el especialista en política de la Organización Holandesa de la Patata (NAO), cuyos miembros son empresas que comercializan, exportan, clasifican y envasan este tubérculo. Jan prevé que a los miembros de la NAO les surgirán problemas considerables en cuanto a la exportación de patatas de consumo a países lejanos. Según sus estimaciones, Países Bajos exporta cerca de 200.000 toneladas de patatas a terceros países. De este volumen, en torno a 125.000 toneladas acaban en África. La inhibición de la germinación desempeña un papel importante en el caso de estos destinos.

"Los compradores no quieren que sus patatas de consumo presenten brotes". La clasificación, el envasado y el transporte de patatas a estos destinos lejanos, no obstante, puede durar entre 14 días y un mes. Entre estos países de destino se encuentran Costa de Marfil, Senegal y otros de Asia. Jan dice que, en este largo periodo, las patatas germinan cuando no se almacenan en un entorno controlado y no hay acceso a CIPC. Jan prevé también que la prohibición del clorprofam se convertirá en un problema para los envasadores a pequeña escala. El proceso de clasificación, envasado y transporte en su conjunto para las ventas en los Países Bajos o en la Unión Europea es mucho más corto. Jan, por tanto, predice que la germinación será menos probable.


Detalle de una patata germinando. Foto de la NAO

La NAO, junto con 23 de sus miembros, ha iniciado un estudio de alternativas al uso de CIPC. Esta investigación está orientada expresamente a las exportaciones a países lejanos. "Estamos estudiando la combinación de las sustancias permitidas para las exportaciones a destinos lejanos que mejor funciona". Este estudio consiste en una investigación experimental de aproximadamente 20 combinaciones distintas de métodos de inhibición de la germinación. Se está llevando a cabo en la Wageningen University and Research, en los Países Bajos. También se está estudiando la posibilidad de un programa de exención temporal. Esta medida debería dar a los afectados por la prohibición tiempo para adquirir experiencia con sustancias alternativas.

LMR temporales
Jan explica que cuando ya no está permitido el uso de un producto, también expira el límite máximo de residuos (LMR) correspondiente. El clorprofam puede persistir –incluso después de detener su uso– en las paredes y en los suelos de los almacenes y en los muelles donde las patatas se almacenan y envasan. Esto provoca que las patatas se contaminen con CIPC. En este caso, el límite de detección de 0,01 ppm se supera. "Se ha diseñado un plan de proyecto para probar las diferentes maneras de limpiar este tipo de almacenes lo mejor posible".

La mitad del sector ha solicitado un LMR temporal a la EFSA a través del Consejo Holandés de Autorización de Pesticidas y Biocidas (CTBG). "El LMR será más bajo que el actual de 10 ppm (mg/kg). El CTBG está considerando un LMR temporal de entre 0,3 y 0,5 ppm. Este límite concede cierto margen para las patatas no tratadas con CIPC, pero contaminadas durante el almacenamiento en cámaras contaminadas".

"Todo el proceso de toma de decisiones debe finalizarse en Bruselas. Después, no más tarde de comienzos de 2021, se anunciará si la UE aprobará la puesta en marcha de un LMR temporal. La Comisión Europea (CE) fijará un LMR temporal para un periodo de dos a tres años. Este plazo se podrá ampliar a diez años si el estudio demuestra que es imposible mantener la contaminación por debajo del límite de detección. Para evitar que se exceda el límite de residuos en la campaña 2020/2021, la CE ha desaconsejado encarecidamente el uso de CIPC en la cosecha de patata de 2020. Y ello, pese a la fecha límite oficial del 8 de octubre de 2019 en los Países Bajos", subraya Jan.

Cuatro alternativas
El Centro de Pruebas belga para el Cultivo de Patatas (PCA) apoya esta recomendación. "No existen restricciones en cuanto al uso de clorprofam en la campaña de conservación 2019-2020. Por lo tanto, el CIPC se puede usar como en años anteriores. Quienes dispongan de almacenes nuevos donde nunca se ha usado CIPC, harán bien en no utilizar la sustancia, pues se acumula en lugares como las cintas transportadoras y en el hormigón del edificio", sugieren Kurt Cornelissen e Ilse Eeckhout, del PCA. "Todavía no existe ningún protocolo de desinfección que elimine totalmente el CIPC de las paredes y los materiales. En Europa, se está buscando desesperadamente una solución a este problema. Una simple limpieza con un cepillo, una aspiradora y una limpiadora de alta presión no basta para eliminar los residuos de clorprofam. No obstante, es un prerrequisito para una limpieza a fondo".

En Bélgica, el proyecto Reskia ha investigado los métodos de conservación viables económicamente para almacenar las patatas con baja presencia de residuos sin poner en peligro la calidad. Este estudio se ha llevado a cabo a iniciativa del PCA y de Inagro, un instituto de investigación belga, con apoyo económico de Belgapom –la asociación belga del sector comercializador y transformador de la patata– y Flanders' Food, una organización de redes alimentarias. "Hasta la fecha, se han identificado cuatro alternativas. Estas podrían contribuir a limitar la germinación de las patatas. El proyecto Reskia sigue estudiando el potencial de otros dos compuestos activos, pero todavía no han sido reconocidos en Bélgica", afirman Kurt e Ilse.

Las cuatro alternativas al CIPC son hidrazida maleica (HM) –que antes se usaba principalmente como antigerminativo–, aceite de menta, 1,4-dimetilnaftaleno y etileno. Los tres últimos se pulverizan sobre las patatas durante el almacenamiento. HM se aplica en el campo en la fase de cultivo. "HM es la única solución para la conservación en almacén que es totalmente inadecuada para la atomización de otros antigerminativos. En casos en los que se usa alguno de los otros compuestos, HM puede contribuir a alargar el reposo vegetativo de la germinación y, en consecuencia, limita la cantidad de producto que se puede usar".

Aislamiento
El PCA ha anunciado que el uso de estos nuevos inhibidores de la germinación no presenta ningún problema en absoluto para su uso en almacenes de nueva construcción. Sin embargo, los almacenes antiguos a menudo no están tan bien aislados o carecen de sistemas de ventilación. "Los productores con almacenes más antiguos pueden, por supuesto, usar HM en la fase de cultivo en el campo. Este proceso permite un tiempo de almacenamiento de corto a medio, dependiendo de la variedad y las condiciones de cultivo y arranque, así como de la regulación de la temperatura en el almacén".

"Quienes deseen un almacenamiento más largo en estos almacenes más antiguos, deberían sellar todas las aberturas y grietas lo mejor posible. De lo contrario, no hay ninguna garantía de que estas sustancias funcionen adecuadamente. El grado de llenado también influye. Cuanto menos espacio abierto –en cuanto al volumen de patatas–, mejor el resultado. Los almacenes nuevos, por tanto, se están dividiendo en cámaras separadas", dicen Kurt e Ilse.

Tiendas de las explotaciones
Cuando el CIPC desaparezca, HM será prácticamente la única alternativa para las tiendas de las explotaciones agrícolas sin naves de almacenamiento, reconocen Kurt e Ilse. "Aquellos que no tengan acceso a un almacén y tengan tiendas en las explotaciones podrían ser los más afectados por la desaparición del CIPC. A partir de la próxima temporada, se acabó definitivamente tratar las patatas con este polvo o líquido. El uso de HM en la fase de campo también es una posible solución aquí, para conseguir tiempos de conservación entre cortos y medios. Usar una variedad de patata que no germine fácilmente también podría ser una solución para un almacenamiento a corto plazo. Quienes quieran vender patatas en las tiendas de la explotación durante todo el año, tal vez deberían considerar la posibilidad de construir un almacén o un espacio refrigerado. Otra posibilidad es almacenar las patatas en cajas en el almacén moderno de algún productor (con su correspondiente coste)".

Mayores costes de almacenamiento
Kurt e Ilse reconocen que los costes para un almacenamiento a corto o medio plazo serán más elevados por la prohibición del CIPC. En su opinión, esta subida se reflejará en los precios de los contratos. "Está claro que la inhibición de la germinación sin CIPC será más cara que un programa basado en el uso de este compuesto. Cuánto más cara será aún no está claro. Los costes añadidos dependerán de factores como la estrategia antigerminativa elegida –qué producto, y si con o sin HM– y de la propensión de las patatas a la germinación. Esto se ve afectado por las condiciones de crecimiento y de arranque. Las nuevas sustancias también se aplican de manera distinta. Este sobrecargo incluirá el alquiler de equipos y también los costes del trabajo por contrato".

Más información:

NAO
Jan Gottschall
gottschall@nao.nl 

PCA
Kurt Cornelissen
kurt.cornelissen@proefcentrum-kruishoutem.be


Fecha de publicación:
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