"Los propietarios se convierten en agricultores de segunda actividad sin riegos y sin necesidad de dedicarle tiempo"

La gestión común de tierras como fórmula para evitar el abandono de cultivos de cítricos en la C. Valenciana

El abandono de tierras es un problema presente en diversas regiones españolas que es particularmente acusado en el campo valenciano. La Encuesta ESYRCE del Ministerio de Agricultura (MAPA), revela que en 2020 los agricultores valencianos dejaron de cultivar 3,6 hectáreas al día, una superficie equivalente a 5 campos de fútbol, elevando a la Comunitat Valenciana a la cabeza del ranking nacional de tierras agrarias sin cultivar.

Este fenómeno está siendo especialmente patente en áreas ocupadas por cultivos de cítricos, donde factores como el envejecimiento de la población, el escaso relevo generacional o la pérdida de rentabilidad debido a los elevados costes de explotación y los precios ruinosos en origen dejan con escasas alternativas a los productores.

Ante este problema, con consecuencias no solo socioeconómicas sino también ecológicas, hace cinco años se creó el Grupo Operativo Innoland en el marco del Programa Nacional de Desarrollo Rural, financiado por el MAPA y por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) –e impulsado por Cajamar y la Universitat Politècnica de València (UPV)–, con el objetivo de desarrollar mecanismos de innovación social basados en diferentes fórmulas de agrupación y gestión de tierras, llamadas Iniciativas de Gestión Común de Tierras (IGC), para solucionar el problema de abandono y la falta de competitividad de empresas cooperativas.

Y el proyecto ya ha conseguido sus primeros frutos: medio centenar de citricultores y una superficie global de 700 hanegadas (alrededor de 60 hectáreas) forman parte del programa de gestión de tierras de la cooperativa Sant Vicent Ferrer de Benaguasil, según explica a Levante-EMV su gerente, Miguel Ángel Martín.

La cooperativa, dedicada al cultivo de cítricos, agrupa y gestiona las tierras mediante un contrato de cesión a 15 años entre el propietario (sin coste alguno y que le convierte en socio al 50% de los beneficios cuando se recupera la inversión inicial) y la cooperativa. "Con esta fórmula, los propietarios se convierten en agricultores de segunda actividad sin riegos y sin necesidad de dedicarle tiempo", subraya Miguel Ángel Martín.

Los agricultores Francisco Paulí y José Ángel, de Riba-roja, son algunos de los partícipes del grupo operativo en la cooperativa de Benaguasil que han decidido ceder sus tierras. También hay titulares de explotaciones de Vilamarxant y La Pobla de Vallbona. El ambicioso proyecto, que contribuirá a una reordenación varietal de los cítricos, se puede extender a otras comarcas de la Comunitat Valenciana, según sus promotores.

Además de Cajamar, UPV y la cooperativa Sant Vicent Ferrer de Benaguasil, también participan en el Grupo Operativo la Cooperativa Agrícola de Pego (Coopego), La Unió Nutus, SCCL (Unió), las federaciones de cooperativas agroalimentarias de la Comunitat Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha y Anecoop.

 

Fuente: levante-emv.com


Fecha de publicación:



Reciba la newsletter gratis | haga clic aquí


Otras noticias en este sector:


Facebook Twitter Linkedin Rss Instagram

© FreshPlaza.es 2021

¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor