¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
Simon Klein, de Goldberger Hof, en Dormagen (Alemania):

"En general, será un año muy malo para nuestras calabazas"

Aparte de la situación meteorológica poco favorable y de las regulaciones relacionadas con la pandemia, la época del coronavirus parece haber resultado bastante rentable para algunos agricultores y comerciantes de hortalizas, como la explotación Goldberger Hof de la familia Klein, en Dormagen. "Básicamente, todo el sector de las hortalizas registró buenas cifras. Los precios no han estado bajo presión y tanto la oferta como la demanda han sido buenas", dice Simon Klein, director general de Goldberger Hof. Klein nos habla de la temporada de calabazas y otros cultivos, así como del problema de encontrar personal bueno y cualificado.  


Simon Klein

Gama variada, calabazas de mala calidad
La finca Klein tiene dos cultivos principales: 50 hectáreas de ruibarbo y 40 hectáreas de calabazas. La familia Klein también cultiva varios tipos de coles, tomates, pimientos, pepinos, remolachas, varios tipos de hierbas, cinco tipos de patatas y, en total, más de 50 tipos de hortalizas diferentes que se cultivan mezcladas en unas 20 hectáreas.

Klein empezó a cosechar sus calabazas hace unas dos o tres semanas. "Sin embargo, este año solo hemos podido obtener entre un 20 y un 30% del rendimiento del año pasado. La siembra fue un desastre total porque mayo fue muy frío. Las calidades actuales probablemente no sean muy adecuadas para almacenamiento. Para nuestras calabazas ornamentales y Hokkaido será un año muy malo en general".

Falta de personal cualificado
Aunque la finca tiene mucho que ofrecer, faltan temporeros que sepan trabajar bien con la mercancía. "Simplemente se nota que falta personal estacional cualificado", dice Klein. "En Polonia a veces obtienen unos ingresos fijos, y en general la evolución salarial allí va en buena dirección. Aparte, ¿por qué van a venir los trabajadores a Alemania por 9,60 euros la hora cuando en su país cobran 7,00 euros la hora?".

La oferta y la demanda no siempre están equilibradas
En primavera, la situación de Goldberg Hof seguía pareciendo buena. Sin embargo, productos como los espárragos y las fresas apenas podían exportarse. Según Klein, en mayo hizo tanto frío que se tuvieron que vender algunos productos de invernadero, porque los de exterior no podían seguir el ritmo. Klein afirma que "todo se encareció mucho y, de repente, todas las fincas pusieron sus verduras en el mercado a la vez". Además, como a menudo la oferta y la demanda no estaban equilibradas, la finca en ocasiones "no encontraba salida para sus verduras".

Entre sus clientes hay minoristas de alimentación, a los que vende el 50% de su ruibarbo. El otro 50% se destina a la producción de zumos. "Producimos nuestro propio zumo concentrado de ruibarbo y también ofrecemos el resto de nuestros productos por comercialización directa". Klein ofrece principalmente calabazas y ruibarbo a los mayoristas.   

Para más información:
Simon Klein 
Gemüsebau Goldberger Hof 
41542 Dormagen
Tel.: +49 1523 1813902 o +49 1573 4540428
E-mail: info@goldbergerhof.de 
Web: gemuese.goldbergerhof.de 

Fecha de publicación: