La producción de tomates en Dinamarca disminuye un 40% por los altos precios del gas

"El precio del gas se ha elevado un 750% y los precios de la electricidad se han duplicado", expone Mads Ulrik Pedersen de la empresa de invernadero danesa Alfred Pedersen & Son. Explica que esto supone que la producción de tomates de invierno en el país se haya reducido un 40%. "Hemos tenido que despedir a 30 de nuestros empleados cualificados. Por descontado, lo lamentamos, y esperamos que los daneses sigan prefiriendo las hortalizas de invernadero nacionales, respetuosas con el medio, cultivadas de manera segura y limpias", expresa.

Los precios del gas y de la electricidad están afectando al sector del invernadero en muchos países del norte de Europa. La situación en Dinamarca no es diferente. "Hemos experimentado fluctuaciones de precio con anterioridad, pero lo inusual ahora es que estamos pasando de precios bajos para la electricidad y el mercado a precios históricamente altos, y ha ocurrido con extrema rapidez", asegura Lars Aagaard, CEO de Danish Energy, a la agencia de noticias danesa tv2fyn.dk.

Las consecuencias se pueden sentir también en el invernadero de Alfred Pedersen & Son, al sur de Odense, Dinamarca. Algunos de sus invernaderos de tomate están vacíos actualmente y así seguirán hasta que comience la temporada tradicional de cultivo con luz natural en febrero. La empresa ha reducido su producción de tomates de invierno un 40% y ha despedido a 30 trabajadores de su plantilla de 300, algo que no ha hecho a la ligera, pues encontrar buen personal también es difícil.

"El único motivo es el elevado precio de la energía que hemos experimentado en los últimos seis meses", afirma Mads Ulrik Pedersen, que añade que los precios del gas se han elevado un 750% y que los de la electricidad se han duplicado. "Es la tormenta perfecta. La subida de los costes ha hecho temer a nuestros clientes que las ventas en las tiendas disminuyan, por eso han recortado sus pedidos y nosotros hemos reducido la producción", explica, y señala que ahora solo cultivan tomates que ya están vendidos mediante contratos. "Hace muchos años que no cultivamos para el mercado abierto, porque no nos la jugamos con los precios. Si no podemos obtener el precio que necesitamos, sencillamente no sembramos".

Solo el 25% de los contratos de energía de Alfred Pedersen & Son se fijaron. "Desafortunadamente, no fijamos demasiado, así que ahora es muy complicado. Por otro lado, ha sido algo sumamente bueno durante mucho tiempo", dice Mads Ulrik Pedersen. La empresa invirtió en luces led hace varios años. Aunque esto significa que sus lámparas no emiten calor, Pedersen sigue convencido de esta decisión. "Hoy, solo es un poquito mejor, pero en el largo plazo, es mucho mejor". Por el momento, ajustan su estrategia de iluminación a los precios de la electricidad. "Fijamos algunos de nuestros precios de la electricidad, pero no todos. Cuando el precio de la electricidad es alto, apagamos las luces".

Es una cuestión de números, confirma Mads Ulrik Pedersen: ¿cuánto puede soportar la planta? ¿Cuál es el coste de la electricidad? ¿Cuánto paga el mercado? "Son tiempos difíciles. Los precios de la energía suben de vez en cuando, pero solo durante una hora o dos. Esta situación es totalmente distinta a todo lo que hayamos vivido en el pasado". Apunta que la situación no afecta únicamente a los productores de hortalizas.

Lars Aagaard, de Danish Energy, comenta a tv2fyn.dk que es difícil predecir cómo se desarrollarán los precios de la energía en el futuro próximo, "pero el mercado sugiere que los precios se mantendrán altos hasta que acabe la temporada de calefacción". Añade que este no es el año para desear unas Navidades blancas. "Los precios de la energía dependerán del tiempo que haga en los próximos meses. Si tenemos un viento frío y sin viento en Rusia, Alemania, Francia y los países nórdicos, la demanda de energía se elevará considerablemente, lo que empujará todavía más al alza los precios del gas natural. Si, por otro lado, tenemos un invierno suave, ventoso y lluvioso, los noruegos tendrán energía hidráulica y nosotros tendremos energía eólica. Entonces, los precios caerán de nuevo".

¿Incremento de precios al consumo?
Ante la merma de hortalizas en los invernaderos y la subida de los costes, Mads Ulrik Pedersen predice que una bandeja de tomates en el supermercado pasará de alrededor de 15 coronas danesas a 18, es decir, de aproximadamente 2 euros a 2,40.

En la cadena de supermercado COOP, su gerente de comunicaciones y análisis Lars Aarup no espera que el encarecimiento de la electricidad repercuta en los consumidores. "Ahora mismo, estamos en proceso de firma de contratos anuales con los proveedores. La labor del supermercado aquí es mantener los precios a raya para que los consumidores noten las consecuencias lo menos posible. Es posible que se produzcan subidas de precio, pero no creemos que pasen de 1 o 2 coronas", sostiene Lars Aarup. 

Por ahora, la empresa espera encontrar apoyo entre los consumidores daneses, que muestran una fuerte preferencia por las hortalizas nacionales, aunque se están importando muchos productos. "España tendrá un buen invierno y una buena primavera, eso seguro", dice Mads Ulrik Pedersen. "Esperemos que la situación regrese a la normalidad el año que viene. Por ahora, tenemos que conseguir mejores precios para compensar el aumento de los costes. Con suerte, no tendremos que pelearnos por ver quién se queda en el mercado; todo el mundo sufrirá este invierno y necesitamos un buen precio para compensar las pérdidas de 2021 y 2022. Si no, muchos productores lo pasarán fatal".

Para más información:
Alfred Pedersen & Søn ApS
Assensvej 217 - 5250 Odense SV
info@tomater.dk 
www.tomater.dk 


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