Los cárteles de la droga luchan por el control del lucrativo negocio del aguacate en el estado mexicano de Michoacán, lo cual ha provocado mucha violencia y caos.
En julio, el productor de aguacate Agustín Peña habló con unos periodistas en un refugio de Tijuana después de que un intento de secuestro lo obligara a huir de su pueblo natal en Michoacán. Entonces, Peña decidió sacar a su familia de la zona, aunque eso significara dejarlo todo detrás, incluida su casa, sus campos y su planta de empaque con cientos de empleados.
En el transcurso de varios meses, explica Peña, comenzó a trasladar a sus tías, tíos, sobrinas y sobrinos y a la matriarca de la familia, de 93 años de edad, a Tijuana. Él fue el último en llegar a la frontera. Acabaron en un refugio con cientos de inmigrantes más y solicitaron asilo.
Peña espera poder continuar con el negocio del aguacate en California, importando aguacates de su lugar de origen y otras regiones de México.
Fuente: mywabashvalley.com