En un reciente estudio llevado a cabo por los expertos en impresión 3D Hub.com, se ha revelado que los alimentos impresos en 3D acumulan un impresionante número de búsquedas mensuales en Google. 

En la categoría de alimentos impresos en 3D, la carne registró 4.500 búsquedas mensuales, gracias a lo que Hubs.com se refiere como un avance "revolucionario" el año pasado. Fue cuando una empresa israelí de bioimpresión anunció que había impreso un filete cultivado de 104 gramos, tal vez el mayor filete cultivado producido hasta ese momento.

Esto conduce a la predicción tentativa de que no pasará mucho tiempo hasta que en la cocina de cada consumidor haya una impresora de alimentos en 3D. Se convertirá en otro utensilio de cocina más para que preparar la comida (o los snacks) sea más fácil y más rápido.

¿Cómo funcionan las impresoras?
Lo cierto es que el funcionamiento de una impresora de alimentos en 3D no es tan complicado, al menos el concepto de cómo funciona. Básicamente, la mayoría de la impresión de alimentos en 3D se hace introduciendo materias alimentarias como masas, quesos, glaseados e incluso carne cruda en unos recipientes similares a una jeringuilla, donde se presionan para que salgan por una boquilla que va moviéndose creando formas en un "plato" y formando una capa tras otra.


Fuente: foodsafetynews.com