En Filipinas, los productores de bananas Cavendish tienen problemas para mantenerse a flote. Las causas principales son la creciente competencia de los productores latinoamericanos y el mal de Panamá, que sigue arrastrándose y es devastador en el país.

Sin embargo, el sector sigue manteniendo su mercado, según afirman los reguladores gubernamentales y los productores, aunque el porcentaje del mercado sigue bajando, ya que países como Japón y Corea del Sur imponen aranceles más altos a la banana filipina que a los recién llegados de países como el productor número 1, Ecuador.

Un arancel más alto significa que los exportadores filipinos tendrían que cobrar precios más altos a los retailers para compensar el impuesto en el mercado extranjero, pero esta simple realidad económica no sería aceptable para el consumidor común japonés o surcoreano, que tiene otras opciones de marcas competidoras más baratas.

Así que los exportadores filipinos tienen que bajar su precio de venta al público al nivel de sus competidores para mantenerse a flote, a riesgo de recortar aún más el margen de beneficios, mientras que los costes de producción de la banana son cada vez más caros.


Fuente: businessmirror.com.ph