Anuncios

Top 5 - Ayer

Top 5 - La semana pasada

Top 5 - El mes pasado

Greenco

Un robot cosechador estadounidense recolecta tomates "snack" en Países Bajos

En estos momentos no está muy claro cuál de los dos costes es más alto, pero normalmente el coste de la mano de obra en el cultivo de los tomates snack supera el de la energía. "Y en la cosecha se emplea la mayor parte de la mano de obra", dice Ab van Marrewijk, de la empresa holandesa Greenco. Por ello, desde hace dos meses un robot está recolectando los tomates en los invernaderos de Greenco. El aparato es un prototipo del robot Virgo, de la empresa estadounidense AppHarvest. Los desarrolladores del robot también ven oportunidades para otros cultivos, como el cultivo de fresas o pepinos (snack).

Cámaras y láseres
Las cámaras y los láseres escanean la planta y, con un movimiento rápido y fluido, la pinza del robot agarra el tomate snack más alto del racimo. Se separa del racimo con un giro y se suelta, después de lo cual el tomate cae sobre una tela protectora en la parte inferior del robot y de allí rueda hacia la caja. Debido a que la tecnología del robot aún está en proceso de patente, el robot Virgo aún no pasea por los pasillos durante la demostración, sino que recoge los tomates de las manos del desarrollador.

"Normalmente el robot se desliza sobre los raíles", dice Will Twait, ingeniero de operaciones de robots, que ha estado alojado en Países Bajos desde finales de agosto para trabajar en la optimización del robot. El desarrollador nos enseña las cámaras montadas en el robot recolector que hacen grabaciones continuas, que son analizadas por sus compañeros en los EE. UU., después de lo cual el algoritmo se perfecciona cada vez más.

"No queremos que el robot dañe las plantas, ni queremos que interfiera con el trabajo diario en el invernadero", dice Will. Los ensayos mostraron que los largos racimos de tomates se mueven después de la recolección de un tomate, lo que dificulta la cosecha del siguiente tomate. Y la luminosidad también resulta ser muy diferente en Países Bajos que en los Apalaches, donde se encuentra el invernadero de AppHarvest.

"Y eso es lo que lo hace complicado", dice Ryan Knopf, vicepresidente de tecnología de AppHarvest, en una videollamada. "Cada planta es única. La robotización en el comercio electrónico tampoco es fácil, pero los artículos no se mueven. Eso hace que la tarea sea uniforme. En un invernadero, las plantas tienen su propia voluntad. Eso hace que la tarea sea mucho más difícil. El hecho de que ahora funcione hace que el robot recolector sea un hito en la historia de la inteligencia artificial y la robotización".

En el fondo, cámaras y láseres para detectar la ubicación de los tomates

Mano de obra en el cultivo de tomates snack
Los productores de Greenco han estado trabajando con los desarrolladores de robots durante varios años, primero de la mano del predecesor RootAI, que fue adquirido por la empresa de cultivo AppHarvest a principios de este año. "Los costes de mano de obra en el cultivo de tomates snack son altos en comparación con, por ejemplo, los tomates en rama, mientras que el proceso de recolección es relativamente simple. Y es que el tomate no pesa mucho y está bastante suelto. Eso hace que el potencial de robotización en los tomates snack sea muy grande", dice Ab van Marrewijk.

Además, la mano de obra es un desafío cada vez mayor. Greenco emplea a 8 personas por hectárea para llevar a cabo la cosecha. "El sábado solía ser el día de cosecha más importante en nuestros invernaderos, porque empleábamos a muchos estudiantes. Pero hoy en día, ni los estudiantes vienen a ayudar. Es muy difícil contratar a suficiente personal".

Y eso no solo se aplica a Greenco. "En los últimos años, hemos disminuido nuestra superficie de cultivo y hemos apostado por colaborar más con otros productores. De hecho, más productores quisieran trabajar para nosotros, pero también se enfrentan al problema de la disponibilidad de mano de obra. Nos gustaría poder contribuir a solucionar el problema y este robot recolector puede ser una buena opción".

Y luego está el deseo de innovar. Ab es responsable de I+D+i en Greenco. Analizando el cultivo del tomate, nos comenta que poco ha cambiado durante los últimos veinte años. "La robótica se emplea mucho más en la agricultura. En la horticultura, de hecho, hemos estado estancados durante veinte años. Creo que hay mucho margen de mejora en este sentido".

No obstante, Ab no cree que habrá invernaderos sin trabajadores. "Eso sí, los roles cambiarán: los robots estarán al servicio de los empleados". A largo plazo, AppHarvest planea equipar el robot con sensores para monitorear el estado del cultivo y predecir los volúmenes y la calidad de la próxima cosecha.

Una clase magistral holandesa
Precisamente por eso AppHarvest está tan contenta con los productores holandeses, añade Ryan. "Nuestro objetivo es desarrollar una plataforma que pueda trabajar en todo tipo de cultivos con frutos que pesen hasta 500 gramos. El conocimiento de los productores es indispensable a la hora de desarrollar un robot de este tipo. Y en Holanda están los mejores productores de invernadero, nos dan una clase magistral sobre cómo se hace".

El robot recolector está haciendo su última ronda en los invernaderos de Greenco esta semana. Luego regresa a los EE. UU., donde el próximo prototipo se probará en los invernaderos de tomate de AppHarvest. ¿Y cuándo será utilizado a plena capacidad en los invernaderos de Greenco? AppHarvest espera que el robot esté disponible a partir de 2023. "El proyecto es muy grande, así que habrá que tener un poco de paciencia. Pero sabiendo de dónde venimos, puedo decir que ya hemos avanzado mucho. Yo me conformaré con que esté operativo en unos cuatro años", concluye Ab.

Para más información:
AppHarvest
info@appharvest.com
www.appharvest.com/agtech/ 

 


Fecha de publicación:



Reciba la newsletter gratis | haga clic aquí


Otras noticias en este sector:


¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor