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"Francia: "No habrá un nuevo Versailles"

"El "no" de Grecia divide a la UE"

El "no" de Grecia de la pasada noche adentra a Europa todavía más en territorio desconocido; nadie sabe exactamente lo que ocurrirá. Esta mañana, el Parlamento griego se reunirá para comentar los resultados y los líderes europeos también tienen prevista una reunión. En todo el expediente griego, entran en juego más factores que tan solo la pesada carga de la deuda de los griegos.

La probabilidad de que se produzca un Grexit, según un economista del Deutsche Bank, el del 40%, según informa la BBC. Un regreso al dracma no significa necesariamente que haya que renunciar a ser miembro de la UE. Al fin y al cabo, hay varios países en la UE que cuentan con su moneda propia. Sobre los bancos griegos se ciernen las oscuras nubes de un problema de solvencia. Los bancos griegos tienen préstamos pendientes del BCE, siendo garantía los bonos griegos. Con la situación actual, en la que el Gobierno no está cumpliendo con sus obligaciones, la cuestión es qué valor tienen estas garantías y si el BCE respaldará a los bancos. Se dice que los bancos griegos tienen mil millones de euros en efectivo, suficiente para salir adelante hoy.



Situación de la deuda
Este mes, Grecia tiene que devolver 6.950 millones de euros. Para agosto les espera una deuda de 5.700 millones de euros. Los mayores acreedores son Alemania, Francia e Italia. Los alemanes tienen pendientes de pago 68.200 millones de euros en Grecia. Les sigue Francia con 43.800 millones e Italia está en tercer lugar con 38.400 millones de euros. El FMI se sitúa en quinto puesto con 21.400 millones de euros. Los Países Bajos han inyectado 13.400 millones de euros a Grecia, y Bélgica, 7.500 millones. La BBC ha realizado un resumen por país. El Wall Street Journal ha creado un resumen de las cantidades que Grecia tiene que devolver en los próximos meses.

La UE, dividida entre la izquierda y la derecha
La UE está dividida entre los partidarios de línea dura y los países que se sienten más cercanos a los griegos. Así pues, el debate se produce entre la clásica división de izquierdas y derechas, liderando Merkel la facción de derechas. La canciller alemana se enfrenta a un dilema: ceder ante los griegos, para el disgusto de la población alemana; o no ceder ante los griegos, lo que, casi con total seguridad, llevaría al país a la miseria económica, pero con apoyo del "frente interno".

Entre los partidarios de Merkel se encuentra el Gobierno eslovaco. En un tuit, el ministro expresó que rechazar las reformas no puede significar que los griegos reciban fondos con más facilidad. Antes del referéndum, el presidente español, Rajoy, ya declaró que el "no" llevaría a que se produjera un Grexit.

No habrá un nuevo Versailles
La facción de izquierdas está liderada por Francia e Italia. El ministro italiano de Economía dijo que el país siempre está buscando conseguir una Europa más integrada y que nada cambiaría esa postura. El ministro francés señaló al Tratado de Versalles: "Aunque los griegos voten 'no', es nuestra responsabilidad evitar que se repita el Tratado de Versalles en la zona euro", en referencia al tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial, en el que se impusieron fuertes sanciones a Alemania.

Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, está en una posición intermedia, y señala a la necesidad de reformas que ayuden a salir adelante a la economía griega. El BCE indica que la reestructuración de las deudas del BCE es imposible porque así lo prohíbe la normativa del banco.

Geopolítica y desbordamiento 
Pero hay más. Geopolíticamente, Grecia es importante, según ha dicho recientemente el Gobierno estadounidense, y a Alemania también le preocupa que Grecia se vuelva hacia otros países. Aquí, surge otro campo del espectro político que los Gobiernos deben tener en cuenta.

Por último, Europa también se encuentra entre la espada y la pared en cuanto a la situación en otros países. Portugal, España e Irlanda también han recibido un paquete de emergencia en el que se exigen reformas necesarias. Irlanda, por ejemplo, recibió ayuda con la condición de que la elevada deuda del sector bancario sería "asumida" por el Estado. Los 85.000 millones de euros del paquete de ayuda se transfirieron a Irlanda en 2010. Y aunque el país está trabajando para lograr su recuperación y, según las estadísticas oficiales, la economía creció un 4,8% en 2014, la gestión del Gobierno en 2010 sigue siendo un punto de discusión en Irlanda. Esto significa que si se actúa con indulgencia en el caso de los griegos, se podría empezar a murmurar en otros Estados miembros que pasaron por el aro.

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