Australia: Los científicos luchan contra los virus de las batatas

La industria australiana de la batata se enfrenta a los virus mediante un enfoque sistemático. En la década de los 80, unos científicos de Queensland se percataron de que el virus del moteado suave de la batata había infectado a casi todos los cultivos comerciales de batatas.

Durante los 20 años siguientes, quedó de manifiesto que esta infección hacía peligrar el rendimiento y la calidad. Los investigadores y la industria de la batata decidieron hacer algo al respecto, y el resultado fue una colaboración muy productiva.

A partir de 2001, los científicos de Queensland lograron adaptar y comercializar un programa para eliminar los virus conocidos de las variedades de batata y, después, multiplicar rápidamente esas batatas a prueba de patógenos para generar material vegetal con el que abastecer al 95% de la industria australiana. Desde entonces, el valor de la industria ha aumentado un 17% al año y, en la actualidad, es de 90 millones de dólares anuales.

Mediante el apoyo de la Organización de Productores de Batatas de Australia, el Departamento de Agricultura y Pesca de Queensland y Horticulture Innovation Australia, los científicos y la industria continúan redoblando sus esfuerzos para combatir los virus.

Sandra Dennien, horticultora del Departamento de Agricultura y Pesca, afirma que los investigadores disponen de recursos, científicos y productores excelentes.

"Mediante nuestra nueva máquina de PCR cuantitativa, hemos podido determinar qué virus afectan actualmente a la industria y desarrollar formas mejores de eliminarlos de la producción comercial", afirma Dennien.

"Que sepamos, las semillas y raíces de batata que suministramos actualmente a los productores carecen de virus importantes, y los sistemas que utilizan los productores para generar esquejes en sus plantaciones siguen siendo bastante eficaces". Por eso, las batatas australianas tienen el mayor rendimiento comercial del mundo.

Dennien observa los síntomas de las plantas indicadoras en los invernaderos del centro de investigación del Departamento de Agricultura y Pesca, en la localidad de Gatton, para comprobar los resultados del laboratorio.

Dennien es una autoridad mundial en el método de indización y está en contacto con expertos de las universidades y centros de investigación internacionales.

"Indizar cuesta mucho tiempo, pero tenemos que estar absolutamente seguros de que nuestros procedimientos sean lo más fiables posibles, ya que los virus de las batatas son muy difíciles de detectar. Por lo tanto, utilizar plantas indicadoras sigue siendo nuestra mejor técnica para diagnosticar los virus", explica.

"Desarrollar diagnósticos que sean igual de fiables es una de las mayores prioridades de nuestra investigación actual".




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