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Adrian Raisbeck, de mbora

Asociación con pequeños agricultores mediante una alternativa que comparte los ingresos

En la orilla sureste del lago Malaui, un proyecto llamado mbora está demostrando ser una alternativa a la dependencia de ayudas en las comunidades africanas rurales, según el fundador del proyecto, Adrian Raisbeck.

"mbora ha formado dos grupos, predominantemente de pequeñas agricultoras, que trabajan en tierras con riego solar y de alto rendimiento en lo que anteriormente eran tierras comunitarias improductivas. Estos campos producen tomates, cebollas, coles, pimientos, calabazas, pepinos y zanahoria, que mbora vende y entrega a intermediarios comerciales, como Food Lovers Market en Blantyre y alojamientos a orillas del lago. En el futuro próximo, el desarrollo de infraestructuras permitirá una mayor producción de crucíferas en este clima tropical".

Nitin Gajria, director de Google para África, es miembro del comité asesor de mbora y opina que el proyecto podría convertirse en un modelo de desarrollo rural para África en el futuro.

Desde el lanzamiento del proyecto mbora el año pasado, dos comunidades de la ribera del lago han recibido sus hubs mbora, o centros comunitarios, que se sitúan en el núcleo de las actividades hortícolas. Estos hubs sirven para incluir económica, sanitaria y digitalmente a los pequeños productores de mbora y otros miembros de las comunidades locales.

Los agricultores mbora reciben una porción de las ventas de todas las hortalizas, que se ingresa directamente en sus cuentas bancarias en el banco mbora (fotos facilitadas por mbora)

Los agricultores participantes se convierten automáticamente en un grupo de banca comunitaria donde pueden invertir en un fondo colectivo para acceder a micropréstamos que destinar a pequeños negocios. En menos de un año, el banco de mbora ha financiado más de 200 empresas y ha generado nueva riqueza en una comunidad rural carente de los servicios adecuados.

En el hub mbora, los agricultores y los miembros de la comunidad tienen acceso a conectividad por satélite gratuita, proporcionada por Liquid Intelligent Technologies, y de este entorno digitalizado es de donde el proyecto toma su nombre: "Bora o bola significa mejor en las lenguas del África oriental", explica Adrian, que es hablante de chichewa. "La m es de móvil, pues ofrecemos servicios digitalizados y conexión a internet gratuita, y la manera en que hemos hecho la digitalización a través de nuestra plataforma mbora ha tenido mucho éxito. No hemos tenido impagos".

Las comunidades proporcionan mano de obra y tierras, mientras que mbora proporciona insumos, formación y acceso al mercado
Los agricultores participantes son los socios de negocios de mbora, no los trabajadores, apunta Adrian. Reciben un 20% de las ventas de todas las hortalizas, ingresado directamente en sus nuevas cuentas de la banca digital que el equipo mbora les ha abierto en los bancos locales.

mbora cubre todos los costes del establecimiento de cada plantación, incluido el riego solar. Un vivero mbora suministra los plantones a los productores. Además, los agricultores también pueden servirse de insumos y asesoramiento técnico en el hub mbora.

Los huertos de frutas (mangos, papayas y bananas) pronto estarán establecidos, mientras que los fundadores del proyecto quieren introducir la cría de tilapia en jaulas en el lago Malaui que podría asociarse a cada hub. El lago Malaui (el quinto mayor lago de agua dulce del mundo en volumen) es capaz de producir 2,4 millones de toneladas de peces al año mediante la piscicultura, señala Adrian, pero en la actualidad sufre una grave sobrepesca, por lo que conseguir que los pescadores se interesen por la piscicultura, también en un régimen de reparto de los ingresos, podría encajar a la perfección en su modelo.

Una alternativa a la dependencia de las ayudas
La startup lleva activa algo más de un año, pero la génesis de la idea es muy anterior, se remonta al máster que Adrian acabó en 2015 en la Facultad de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres.

Un grupo de agricultores con Adrian Raisbeck, en el centro, que recientemente se han unido a mbora

"Tengo el propósito de demostrar un planteamiento alternativo a la dependencia de las ayudas", explica Adrian. "Se puede decir que es mi mantra y ahora el de mi equipo; las ayudas les han fallado a estas comunidades rurales durante mucho tiempo".

Adrian, que ha crecido en Malaui, dice que ha visto una regresión en los niveles de vida de las comunidades rurales, muchas de las cuales todavía siguen el ciclo de cultivo convencional anual de maíz de secano cuando, en realidad, están bendecidos con unos ricos recursos naturales, al vivir junto a la tercera mayor masa de agua dulce del continente africano.

Mejora del sistema de riego a orillas del lago Malaui, el quinto mayor lago de agua dulce del mundo.

De hecho, para Adrian lo ideal sería que las comunidades rurales cortaran lazos con las ayudas al desarrollo, pues, según él, ahogan el progreso del sustento y el empoderamiento.

Inicialmente, fue recibido con escepticismo por las comunidades, formadas por 48.000 personas, todas las cuales han visto ir y venir proyectos de ayudas. Adrian señala el dilatado historial de estabilidad política de Malaui y su Gobierno progresista como una ventana de oportunidad para reconsiderar el desarrollo rural.

Ahora, se ponen en contacto con mbora otras comunidades deseosas de sumarse a la plataforma, pero la financiación es un factor limitante, que pronto se resolverá, señala Adrian, porque mbora acaba de lanzar una ronda Seed2 de The Conduit Club en Londres, orientada a inversores providenciales filantrópicos, fundaciones familiares e inversores de impacto. Dos nuevos inversores se han unido a mbora en 2021 y están a punto de recibir su primera parte de una subvención del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo a través del Malawi Innovation Challenge Fund, con un respaldo muy activo del socio estratégico e inversor de mbora Malawi Agricultural Industrial Investment Corporation, o MAIIC.

Una agricultora de mbora recibe la visita de una enfermera como parte de los servicios esenciales ofrecidos por el programa

Cómo recuperar un suelo castigado
Adrian opina que los proyectos de desarrollo convencionales les han fallado a las comunidades rurales del África subsahariana y que el desarrollo en las comunidades rurales debe estar encabezado por la agricultura y el emprendimiento. En la actualidad, menos del 5% de los pequeños agricultores de Malaui produce fuera de la temporada anual de maíz de secano.

"Hay demasiadas tierras agrícolas improductivas adyacentes a grandes masas de agua", sostiene. "Hay agricultores a la espera de que llueva para plantar maíz mientras el suelo es castigado al plantar el mismo cultivo año tras año".

Por este motivo, el modelo mbora virará cada vez más hacia la agricultura regenerativa, y uno de cada tres ciclos será un cultivo de cobertura para la producción de abono verde.

Entre las hileras de hortalizas se están plantando hierbas y, a partir del próximo año, todas las plantaciones tendrán riego por goteo, lo que liberará a los agricultores para llevar a cabo tareas importantes como el manejo integrado de plagas, que incluye la búsqueda y la higiene en los campos para mantener a raya la vigorosa población de insectos de esta región tropical.

"Tengo un equipo fantástico, pero estamos muy abiertos a consejos sobre cómo mejorar, aunque el hilo conductor es que tenemos que conseguir que los grupos de agricultores sean mejores de lo que lo habrían sido", dice Adrian.

Una clase de alfabetización de adultos en un hub para los agricultores de mbora

Para más información:
Adrian Raisbeck
mbora
info@mbora.io
www.mbora.io


Fecha de publicación:



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