El brócoli, amado en Italia, adoptado por los estadounidenses

¿En qué lugares del mundo crece el brócoli de forma silvestre?
Es una pregunta con truco. No existe ningún brócoli silvestre. Como sus primas, las coliflores y las coles de bruselas, el brócoli es una invención humana. Hace unos 2.000 años, los etruscos obtuvieron brócoli a partir de la col silvestre, seleccionando las plantas con los brotes más robustos.

Los detractores del brócoli, que se quejan de su sabor amargo, quizás hubieran llevado su cultivo en otra dirección: “¡Soy el presidente de los EE. UU. y no voy a comer más brócoli!”, son las famosas palabras de George H.W. Bush. Pero para los aficionados al brócoli o los que quieran saber más sobre él, los siguientes datos deberían resultar de interés:

1. El plato de brócoli y ternera no es el único plato de brócoli en China. El país produce casi la mitad del brócoli a nivel mundial. En los EE. UU., cada estado tiene cosecha de brócoli, pero California y Arizona son los líderes en producción.

2. El brócoli fue introducido en los EE. UU. en el siglo XVIII, pero no hubo mucho interés interno en el cultivo hasta que llegaron los inmigrantes de Italia, donde el brócoli era muy apreciado. La historia del brócoli en el sector moderno se remonta hasta 1923, cuando se plantaron cerca de San José, California, las semillas traídas desde Messina, Italia.

3. Según un estudio publicado este mismo año en Cancer Prevention Research, el brócoli puede ayudar a combatir los productos químicos dañinos asociados al tabaco, la contaminación ambiental y los gases de las gasolineras. Un equipo de investigadores chinos y americanos descubrió que cuando los residentes de una zona muy contaminada de la China rural tomaban una bebida de brotes de brócoli, expulsaban más toxinas que los sujetos a los que se servía una bebida de piña y lima.

4. El consumo anual de brócoli por persona en los EE. UU. se ha triplicado desde 1980, pues cada estadounidense consume ahora una media de 2,5 kilos de brócoli al año. El brócoli casi siempre se utiliza cocinado como guarnición, pero según el Centro de Recursos de Comercialización Agrícola, los establecimientos que ofrecen de ensaladas han ayudado a impulsar la demanda de brócoli crudo.

5. A la hora de comprar brócoli hay que comprobar que el tallo sea firme, que las hojas tengan un color intenso y que los floretes sean densos. Las flores amarillas son señal de alerta: si florece, quiere decir que el brócoli está demasiado maduro.

6. El sulforafano es un compuesto vegetal del brócoli que supuestamente tiene propiedades anticancerígenas, pero las cantidades ingeridas dependen de cómo se prepara el brócoli. Según la investigación presentada el año pasado en el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, el brócoli al vapor retiene más la enzima necesaria para fabricar sulforafano que el brócoli hervido o cocinado al microondas.

7. Aunque el brócoli es habitual en toda Italia, uno de los platos a base de brócoli más simólicos del país es originario de la Apulia. El plato orecchiette ai broccoletti es un plato de pasta casera prensada y brócoli de una variedad del brócoli Calabrés común. Otros productos similares al brócoli son el gai lan, un brócoli chino sin cabeza, y el broccolini, un híbrido entre el gai lan y el brócoli.

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